La gran derrotada en las primarias socialistas, Susana Díaz (39,95%), ha comparecido hacia las once de la noche en la sede socialista en Ferraz, donde ha mandado el último mensaje velado a su principal rival y ganador de las primarias socialistas, Pedro Sánchez (50,22%): «El PSOE tiene que ser la alternativa de gobierno en España y defendemos ese proyecto autónomo, sólido y coherente que los ciudadanos necesitan». Un mensaje que va en la línea de lo defendido en campaña, pero con una diferencia: no ha mencionado al ganador, ni siquiera le ha dado la enhorabuena ante las decenas de periodistas, algo que sí ha hecho el tercer candidato en liza, Patxi López.

Con un gesto serio y en una breve intervención, la presidenta andaluza ha aprovechado para mandar un «agradecimiento especial» a los militantes andaluces que le han dado su voto y para sacar pecho del gobierno que lidera en la comunidad y de las «políticas socialdemócratas» que aplica desde el gobierno. «Como lo conocen de cerca lo valoran, por eso ese apoyo en Andalucía», ha justificado Díaz, que sólo ha ganado en la comunidad andaluza y en Aragón.

Díaz se ha puesto a disposición de la nueva dirección del PSOE, sin citar si quiera al nuevo líder del partido. «Todos los socialistas vamos a arrimar el hombro y a estar donde el partido nos necesite», ha reseñado Díaz, que ha adelantado que estarán «tendiendo la mano» y «a disposición» del PSOE. Aunque la presidenta ha evitado felicitar en directo al vencedor, sí ha recordado la llamada que realizó minutos antes para felicitarle.

Patxi López, que ha obtenido cerca de un 10%, ha sido el primer candidato en comparecer en la sede socialista en Ferraz, y lo ha hecho para continuar el mensaje que defendió toda la campaña: la unidad. «Ahora todos detrás del secretario general», ha señalado el ex lehendakari, que ha asegurado sentir «orgullo como militante socialista».