Manolo Cobo, mano derecha de Alberto Ruiz Gallardón al frente en la Alcaldía de Madrid, será el nuevo responsable de la oficina Anticorrupción del Partido Popular, según adelanta la cadena Ser. Precisamente, Cobo fue el que denunció la existencia de una «gestapillo» en el seno de la Comunidad de Madrid tras saltar el llamado «caso de los espías», eso es, la red que supuestamente tejió el hoy encarcelado Francisco Granados para espiar a sus oponentes políticos.

Cobo presidirá la llamada Oficina del Cargo Popular, de nueva creación tras el último congreso del PP, que pretende adelantarse a los comportamientos irregulares ejerciendo un control interno sobre las incompatibilidades, evaluando la actuación de los mismos cargos o sobre comportamientos que permitan sostener ciertas sospechas.

Junto a Cobo forman parte de este órgano los ex diputados Beatriz Rodriguez Salmones y Andrés Ayala. Se ha buscado un perfil en que ninguno de ellos tenga cargo orgánico, público o electo de modo que puedan actuar con la mayor independencia. Todavía está pendiente de nombrarse otros dos  miembros y aprobar su reglamento.

Cobo, que tiene una excelente relación con Mariano Rajoy, siempre ha sido considerado un hombre de Gallardón, fuertemente enfrentado a Esperanza Aguire. De hecho, amagó con presentar una candidatura alternativa a ésta en un congreso regional, resultando abrumadoramente derrotado. Elegido diputado en las últimas generales, renunció por motivos de salud.