El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha enviado a prisión a los dos marroquíes detenidos el martes en Madrid y que, según la Policía, se encontraban ya en un «avanzado y peligroso proceso de radicalización» que les hacía susceptibles de convertirse en terroristas suicidas.

Andreu ha adoptado esta decisión a petición de la fiscal Dolores Delgado, que ha pedido prisión para uno de ellos, de 43 años, por integración en organización terrorista, y para el otro, de 22, por adoctrinamiento terrorista.

Los dos han prestado declaración ante el juez, y el detenido de 22 años, que trabajaba como transportista en una frutería y que tenía intención de sacarse la licencia de camiones, ha explicado que quería conducir camiones porque le «hacía ilusión», han informado a Efe fuentes jurídicas.

Ambos consumían propaganda de Dáesh, y el mayor, también webs orientadas al adiestramiento terrorista y tutoriales sobre la confección de explosivos caseros, lo que unido a la intención de uno de ellos de sacarse la licencia para conducir camiones, alertó a los investigadores sobre la posibilidad de que planearan atentados suicidas en Europa.