El grupo parlamentario del PSOE se adapta a la victoria de Pedro Sánchez tras ocho meses de obediencia a la Gestora. En su primera reunión tras las primarias, los diputados susanistas, a través de Ciprà Císcar, se han revuelto contra el flamante secretario general. El diputado valenciano ha recordado las derrotas electorales de Sánchez hasta en cuatro ocasiones y ha asegurado que no tiene competencias para elegir a la dirección de grupo. A su juicio, se trata de una «decisión personal» y esa potestad recae exclusivamente en el órgano parlamentario socialista. El nuevo portavoz parlamentario, José Luis Ábalos, le ha respondido que su nombramiento fue consensuado por Sánchez con el presidente de la Gestora, Javier Fernández.

Después de que el portavoz provisional agradeciera la labor de su antecesor, Antonio Hernando, Císcar tomó la palabra. Señaló que «ahora que está de moda hablar de empoderamiento» de las bases -como aboga el proyecto político de Pedro Sánchez- ese empoderamiento debe llegar a todos los militantes de todos los sectores.

Recordó que en la investidura de Mariano Rajoy, los diputados sanchistas que desobedecieron y votaron en contra cuestionaron el «mandato imperativo» del partido sobre los parlamentarios. A su juicio, es hora de analizar esa disciplina de los parlamentarios.

El diputado valenciano apostó claramente por la candidata andaluza durante las primarias, junto a sus compañeros de circunscripción Artemi Rallo, Patricia Blanquer y Ana María Botella. Con un discurso florido, Císcar se enfrentaba así al nombramiento del nuevo portavoz socialista interino, José Luis Ábalos, secretario general del PSOE en la provincia de Valencia y uno de los principales pilares del sanchismo.

Ábalos ha sido elegido por el secretario general del PSOE para sustituir a Antonio Hernando, que dimitió como portavoz parlamentario la noche de las primarias, por formar parte de la dirección del grupo parlamentario. El propio Sánchez ha dejado claro que se trata de una solución transitoria hasta que el congreso federal de junio nombre a la nueva Ejecutiva y dirección parlamanetaria. Ábalos se perfila como nuevo secretario de Organización del partido, dado su fuerte perfil orgánico. Pero hasta entonces asumirá la portavocía para evitar cambios en la dirección del grupo, que se mantiene igual, incluida la permanencia de Antonio Hernando, que aceptó así la petición de Sánchez para que no hubiera alteraciones.

Tanto él como la diputada asturiana Adriana Lastra, ambos de máxima confianza de Pedro Sánchez, han mantenido silencio y no han querido responder a las quejas del diputado valenciano. Intentan así decretar la paz en un grupo parlamentario roto por el derrocamiento del secretario general y la imposición de la abstención en la investidura de Mariano Rajoy. El resto de diputados sanchistas han seguido esa orientación, evitando una nueva bronca en la reunión de grupo. A partir de ahí, las intervenciones se han centrado en los Presupuestos Generales del Estado, que están comenzando a debatirse.

La tensión en el grupo socialista se ha producido desde la llegada de los diputados a la reunión, en la que ha habido destacadas ausencias como la del diputado vasco Eduardo Madina. Los susanistas -que hasta ahora ostentaban el poder en el grupo, como Miguel Ángel Heredia o Antonio Pradas- han entrado por la puerta de atrás para evitar a los medios de comunicación. Por su parte, parlamentarios leales al secretario general como Odón Elorza o Zaida Cantera han utilizado la puerta principal, así como Patxi López.