El PP y el PNV han negado esta mañana que estén manteniendo contactos y conversaciones para propiciar el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco. El portavoz del PP en la Cámara Baja, Rafael Hernando ha rechazado “categóricamente” que se estén manteniendo acercamientos en torno a esta cuestión sobre la que ha asegurado que no hay “absolutamente nada planteado”. De igual modo, el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, ha negado la información de la Cadena Ser que esta mañana ha asegurado que ambas formaciones ultiman un mapa de prisiones que contempla centros penitenciarios en un radio inferior a 250 kilómetros del País Vasco para comenzar el traslado de los presos de ETA.

La semana pasada el propio Esteban reconoció, sin embargo, que en «altas esferas» del Gobierno comenzaba a instalarse una percepción más favorable a impulsar cambios en la política penitenciaria que se aplica a los presos de ETA.

El Gobierno vasco siempre ha defendido la necesidad de poner en marcha un proceso paulatino de desactivación de la actual política de dispersión que afecta a los casi 350 presos de ETA que continúan encarcelados en centros alejados de Euskadi, la mayor parte de ellos a más de 600 kilómetros del País Vasco. El Ejecutivo de Iñigo Urkullu aboga por iniciar una fase de deshielo en esta materia y que podría pasar en una primera fase por acercar a prisiones ubicadas en provincias limítrofes, como Burgos, Zaragoza o La Rioja.

La información también ha sido desmentida por el ministro del interior, Juan Ignacio Zoido quien ha respondido a Daniel Portero, hijo de Luis Portero García, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, asesinado por ETA el 9 de octubre de 2000 que su ministerio no mantiene “ninguna negociación” en esta materia. Zoido ha añadido que el Ejecutivo sólo se rige por el cumplimiento “estricto de la ley, por rigor y por respeto a las víctimas”. El ministro siempre ha defendido que la política de dispersión que se aplica a los presos de ETA se mantendrá hasta que la banda no se disuelva y que sólo después se contemplaría modificaciones en este ámbito. Poco antes Portero había calificado de “atropello” la posibilidad de que se aproximará a prisiones cercanas a Euskadi a los presos de ETA y aseguró que las víctimas no consentirían concesiones en este sentido.

El ministro Zoido niega que se negocie el acercamiento de presos de eta y pela al cumplimiento estricto de la ley «por rigor y por respeto a las víctimas”.

También el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso ha negado que exista negociación en torno a la situación de los presos. Ha recordado que lo “decisivo” ahora es la disolución de ETA y que la banda deje de “condicionar el futuro” de los etarras presos. “Lo decisivo es que ETA se disuelva y que se haga un camino individualizado hacia su arrepentimiento y reinserción en la sociedad. Eso no es objetivo de negociación política de ningún tipo”.

Alonso también ha apelado a actuar con prudencia porque “lo responsable es no agitar estas cosas”. También ha señalado que el PP no debe hacer “política de partido con estas cuestiones” y ha pedido tanto al PNV como al resto de formaciones que tampoco lo haga.

Negociación no, «concienciación», sí

Según la información del Grupo Prisa tanto el Gobierno de Rajoy como el vasco estarían supuestamente ultimando un plan que contempla una decena de prisiones como destino a los etarras que hoy cumplen condena principalmente en Andalucía y Madrid. Como requisito previo se les demandaría aceptar la ley penitenciaria vigente, una cuestión que ahora debate el colectivo de presos, el EPPK, en aras a abrir un nuevo tiempo para que de modo individualizado cada etarra pueda acogerse a beneficios penitenciarios.

El PNV defiende desde hace tiempo que como fase previa se acerque a los presos a cárceles a menos de 250 kilómetros de Euskadi

Desde el PNV se ha mostrado hoy un profundo malestar con la citada información por considerar que es falsa y que no hace sino enturbiar el clima en una cuestión delicada. Fuentes del partido nacionalista subrayan que la discreción en este ámbito es esencial y que su labor actualmente se encuentra en una fase de concienciación de la necesidad de dar pasos hacia un final de la dispersión “y no en una negociación que no existe”. No ocultan que el PNV defiende la erradicación de la dispersión de etarras como una necesidad para asentar la convivencia, ni que como el Gobierno vasco y el propio lehendakari ha trasladado en reiteradas ocasiones tanto a Rajoy como a la sociedad vasca, un primer paso podría ser al traslado a cárceles cercanas en un radio no mayor de 250 kilómetros. “Esa posición no es nada nueva, es una posición sabida del PNV, pero de ahí a que se esté negociando. No es verdad, no se está negociando nada”.

La polémica suscitada hoy llega después de que la semana pasada el PSE reconociera que el Gobierno Vasco mantiene contactos al más alto nivel para propiciar el traspaso de la gestión de las cárceles. La medida, junto con la referida al régimen económico de la Seguridad Social figura en el programa de gobierno entre PNV y PSE.  Los contactos en esta cuestión avanzan además en torno a otra cuestión reclamada por el Ejecutivo de Urkullu, el desbloqueo de la construcción de la nueva prisión de San Sebastián.