El Congreso de los Diputados ha aprobado este miércoles el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado para 2017 en una jornada marcada por las anécdotas. Escaños rotos, el despiste de Mariano Rajoy con una enmienda en la que se ha quedado solo, y la división en el Grupo Socialista han protagonizado este miércoles las anécdotas de la segunda tanda de votaciones en el Pleno del Congreso de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017. Pablo Iglesias también ha copado momentos de protagonismo: hasta en tres ocasiones se ha confundido y ha votado junto al Gobierno. En dos de esas ocasiones, se trataban de votaciones al texto presupuestario, por lo que la bancada del PP ha recibido con aplausos el voto del líder de Podemos.

Como suele ser habitual, las votaciones de las enmiendas parciales a las cuentas públicas del Gobierno se han prolongado durante casi dos horas al mediodía, y otro tanto a última hora de la tarde. Centenares de votaciones que han dado lugar a un prolijo anecdotario y han provocado que cada circunstancia excepcional se celebrase con algarabía.

Más de una docena de diputados han confundido el sentido de su voto; desde Eduardo Madina, Odón Elorza, Tania Sánchez, a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría han protagonizado estos errores. Una de las anécdotas más sonadas ha venido de la mano del presidente del Gobierno, que se ha equivocado a la hora de pulsar el botón en una de las cientos de enmiendas que se han votado. De hecho, ha sido el único en hacerlo,  y el panel de votaciones ha quedado completamente en verde a excepción del voto en rojo de Rajoy, algo que ha suscitado los aplausos de varios diputados de la oposición. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha mandado al orden a la sala.

Pero éste no ha sido el único error aplaudido. También los diputados del Grupo Socialista se han dividido a la hora de votar una de las enmiendas de Nueva Canarias. Cuando la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha leído el resultado, los murmullos y las risas en el hemiciclo no se han hecho esperar.

«Señorías, esto no es un circo»

Sin embargo, el momento de mayor alborozo en el Pleno ha tenido lugar cuando se han roto hasta dos sillones de diputados, en ambos casos por las patas. Primero ha sido el del diputado del PP Jesús Postigo, y a los pocos minutos le ha tocado el turno al portavoz económico de Ciudadanos, Toni Roldán.

La inicial confusión por el fuerte ruido de la rotura del escaño de Roldán, que se ha partido en dos, ha precedido a varias risas, sobre todo cuando uno de sus compañeros, Félix Álvarez, levantaba las patas de la silla como si de un trofeo se tratase.

«Señorías, esto no es un circo, con todo el respeto al circo», ha zanjado la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que ha interrumpido momentáneamente las votaciones hasta que los ujieres procedieran a cambiar el sillón roto.

A última hora de la jornada, una vez concluidas las votaciones, los diputado sdel PP se han puesto en pie entre aplausos. En este caso, Pastor ha hecho un amago de volver a llamar la atención a la Sala para, finalmente, bromear: «Me sorprendía que no aplaudieran», ha comentado. Acto seguido, la Cámara ha pasado debatir la prórroga de la Comisión de Investigación sobre las escuchas del ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y los diputados del PP han desalojado la bancada y han salido del Congreso; algo que poco después ha sido reprochado por la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero.