Perfil bajo y contraprogramación. El Gobierno quiere pasar página lo antes posible a la moción de censura a Mariano Rajoy que defenderán Irene Montero y Pablo Iglesias en el Congreso la semana que viene. Inicialmente, el Gobierno había bloqueado su agenda de martes 13 a jueves 15 para celebrar el debate. No obstante, el rechazo de la mayoría de los grupos políticos a la iniciativa ha llevado al Ejecutivo a presentar un perfil bajo en la sesión que ha reducido las fechas y ha concluido con un acto que sirva para cerrar capítulo de forma inmediata.

Los servicios de prensa del Congreso señalan que está prevista la visita de los Reyes el jueves 15 para conmemorar el 40 aniversario de la celebración de las primeras elecciones democráticas, aunque no la dan por cerrada. El acto tendría lugar un día después de la moción de censura y serviría para dar carpetazo a la iniciativa de Podemos, dando muestra de la estabilidad del Gobierno.

Ni Rajoy ni ninguno de sus ministros contestarán a Iglesias

La visita real cerrará un intento de marcar la agenda política por parte de Podemos que está resultando infructuoso. De momento, Iglesias sólo cuenta con el apoyo de Bildu y ERC, junto a sus socios de Compromís, que votarán a favor tras cuestionar la oportunidad de la moción de censura. Para reducir su impacto, ningún ministro tiene previsto responder a Montero y a Iglesias, que sólo obtendría réplica de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

El resto de los portavoces parlamentarios tampoco se fajarán demasiado en un debate que consideran ajeno, una maniobra contra el PSOE y un nuevo ejemplo de política-espectáculo por parte de Iglesias. En este sentido, no está previsto que consuman su derecho a tres réplicas y que dejen a Iglesias extenderse en la presentación de su proyecto alternativo al Gobierno del PP. El candidato no tiene limitación de tiempo en su exposición, como tampoco lo tiene el Gobierno en su posibilidad de réplica.

Por su parte, Podemos sigue instando a sus dirigentes y representantes institucionales a defender la moción de censura. En un argumentario de este lunes, el partido asegura que el electorado está dividido en dos bloques: Un 46% se declara a favor de la iniciativa y un 51% en contra, según una encuesta de Metroscopia publicada el domingo por El País. «Es una división ideológica y generacional. La apoyan, con mayor o menor intensidad, los votantes de izquierda (un 85% de los votantes de Podemos y un 54% de los del PSOE) y los jóvenes (un 61% de los que tienen entre 18 y 34 años frente al rechazo del 65% de los mayores de 65)», asegura el documento interno.

«Por otro lado, lo que sí demuestra ser un clamor de la ciudadanía es la moción de censura», continúa el argumentario, que asegura que «este
clamor se siente en las calles, las plazas y las casas de nuestro país». «Este 13 de junio tenemos la oportunidad de dejar de sentir vergüenza cada mañana con cada nuevo caso de corrupción protagonizado por el PP y recuperar nuestras instituciones con la decencia que se merecen en un país que no es como el que el PP quiere normalizar. Un país que sí nos da orgullo y que ha dicho ‘basta’», concluye.