La juez Carmen Lamela ha dejado en libertad con cargos a José Colomer que forma parte de la organización criminal con ámbito transnacional que dirigía Sandro Rosell dedicada «a blanquear dinero procedente de comisiones ilícitas” por la venta de los derechos de la selección de fútbol de Brasil.

Colomer fue detenido en el aeropuerto madrileño de Barajas procedente de Dakar (Senegal) donde tiene una empresa. Y aparece relacionado con esta red por haber recibido de las empresas del ex presidente del Barça 350.000 euros y cinco transferencias entre agosto del 2013 y julio del 2014 por un importe de 369.249 euros.

La magistrada recuerda que esta organización comenzó su actividad en el 2006 por la venta de Ricardo Terra, que era el presidente de la Confederación de fútbol de Brasil (entidad privada que se nutre de fondos públicos), de los derechos de imagen de la selección de este país a una mercantil árabe con sede en las islas Caimán a través de un entramado de sociedades y de cuentas en Andorra.

Las imputaciones

La empresa árabe es propiedad del millonario saudí Salen Kamel que negoció con Rosell los derechos de 24 partidos amistosos de la selección carioca. Por estas gestiones, Rosell percibió casi 15 millones de euros a partir del 2011, pero los ocultó con la venta ficticia de una de sus empresas.

La jueza considera que esta organización criminal mantiene vigente la posibilidad de destruir pruebas por el entramado que ha constituido “en paraísos fiscales”. Y desvela que el ex presidente del Barça “está sujeto a diversas investigaciones” por lo que le acusa de haberse “procurado el ocultamiento de un importante patrimonio a través de cuentas fuera de España”.

En esta red participan también el socio del ex presidente del club blaugrana Joan Besolí, Shane Ohanessian, Pedro Andrés Ramos, Marta Pineda, esposa de Rosell y Ricardo Terra.

Medidas cautelares

La juez ha dejado en libertad a Colomer porque «tiene una menor participación» en los hechos investigados. Sin embargo, le obliga a comparecer mensualmente en el juzgado y a facilitar un domicilio y un teléfono para estar localizable.

La togada explica que estas medidas son necesarias para evitar que se fugue porque vive desde hace 12 años en Qatar y tiene una empresa en Senegal.

Sandro Rosell y Joan Besoli están en prisión por estos hechos desde el pasado 25 de mayo. La togada explicó en el auto de prisión que dictó contra ambos que el ex mandatario del club blaugrana ha hecho “del delito su modo de vida o su fuente principal de ingresos” por lo que le acusa de presentar “un total desapego por las reglas esenciales de la convivencia”.

Gran fortuna

La magistrada justificó su decisión porque el riesgo de fuga es “innegable”, ya que Rosell “no tiene arraigo” en España a pesar de que tiene la nacionalidad española y propiedades en nuestro país.

Sin embargo, el ex presidente blaugrana tiene “facilidad para viajar y vivir temporalmente en distintos lugares de todo el mundo” debido a que “posee una gran fortuna”, según la juez.

Asimismo, es titular de “cuentas bancarias, bienes y negocios fuera de España” por lo que podría “subsistir en otros países”. Y es que en una grabación telefónica del pasado 16 de abril Rosell comentó con su testaferro Terra que puede “obtener favores en países fuera de la Unión Europea y Estados Unidos” lo que dificultaría que pudiera ser extraditado si se da la fuga.