El Tribunal Constitucional tiene previsto a lo largo de esta semana dictar una sentencia en la que anula el nombre de Asuntos Exteriores de la Generalitat de Cataluña porque esta denominación “causa confusión” en el extranjero, ya que solo el Estado español puede usar este título. Esta decisión no implica la desaparición de este departamento, según fuentes jurídicas.

El pleno del alto tribunal tiene encima de la mesa un borrador, que ha sido redactado por el magistrado Santiago Martínez Vares, en el que no se anula la consellería de Asuntos Exteriores del Govern sino que se impide usar esta denominación porque este solo puede ser utilizado por los Estados soberanos.

Competencia estatal

Los jueces recuerdan que las competencias en las relaciones internacionales corresponden al Estado, aunque las Comunidades Autónomas pueden ejercer la acción exterior dentro de sus competencias.

Sin embargo, este derecho no les permite usar el mismo nombre que el Ministerio de Asuntos Exteriores español para evitar que el resto de los países se confundan. Los jueces recuerdan que otros países como Escocia o Baviera cuentan con consejerías para relacionarse con la Unión Europea o para ocuparse de asuntos internacionales.

El TC ya suspendió el decreto de creación de esta consellería, que fue una de las principales novedades del Gobierno de Carles Puigdemont, en febrero del pasado año. Y en junio de este mismo año levantó parte de la suspensión que pesaba sobre esta consejería.

Departamento suspendido

En una resolución los jueces explicaron entonces que este departamento solo puede llevar a cabo “actividades con proyección exterior para promover sus intereses propios”, es decir, las mismas atribuciones que también tienen el resto de las comunidades autónomas.Y también expuso que la consellería que dirige Raül Romeva, no podía utilizar el nombre de ‘asuntos exteriores’ porque “coincide con una denominación de un departamento ministerial del Gobierno de la nación”.

Además, el tribunal consideró que este nombre “puede conferir” a este departamento “la apariencia de ser un actor internacional que ostenta competencias que solo corresponden al Estado”.

También subrayó que esta denominación “pudiera perseguir el objetivo de dotar a la Generalitat de competencias que exceden de las que le corresponden conforme a su Estatuto de Autonomía, obviando que los entes territoriales dotados de autonomía política no son sujetos internacionales y no pueden, en consecuencia, participar en las relaciones internacionales”.

La demanda del Gobierno

El Gobierno de Mariano Rajoy Rajoy solo recurrió los artículos de los decretos de creación de este departamento que hacen referencia a las competencias en política exterior. Y lo hizo, según explicó la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, porque esta conselleria forma parte “de la internacionalización del proceso de independencia”.