Un fantasma recorre la Corporación de Ahora Madrid: el fantasma de la chapuza de la denuncia del Open de Tenis, que puede terminar en cisma total.

Primero, el delegado de Economía, Carlos Sánchez Mato, la responsable de Igualdad, Celia Mayer, y la ex consejera delegada de Madrid Destino, Ana Varela, -todos ellos imputados este martes- buscaron la complicidad de los servicios jurídicos municipales para denunciar el convenio con Madrid Trophy Promotion (MTP, organizadora del evento). No la consiguieron a pesar de tres intentos.

A continuación, Mato, Mayer y Varela no cejaron en su empeño al encargar dos informes a 50.000 euros cada uno, a dedo y sin concurso. Se encargaron sin el conocimiento de la regidora.

Finalmente optaron por acudir a la Fiscalía ante las conclusiones de los informes externos; y para rematar la jugada filtraron la noticia a una de las grandes cabeceras.

Resultado: los tres denunciaron a MTP por prevarición y malversación y los tres han sido imputados por un juez este martes por el mismo motivo. Además de paradójico, es demasiado para los portaestandartes de la legalidad funcionarial dentro del heterogéneo equipo de Gobierno, empezando por la propia alcaldesa Manuela Carmena.

Comparecencia nerviosa

El martes por la tarde, Ahora Madrid elaboró un argumentario que obvia completamente el espinoso asunto de los 50.000 euros sin concurso para tratar de explicar la imputación de los tres responsables. El documento word de tres páginas sí justifica, con más tino, que el Consistorio haya acudido a despachos externos. «Madrid Destino no tiene servicios jurídicos para abordar esta cuestión y por eso este tipo de asistencia legal siempre se externaliza. Así ha sido en multitud de pleitos con las instalaciones y en el caso de recursos humanos», defiende la Corporación.

Apenas pocas horas después de redactar, no sin discusión, las líneas defensivas, comparecieron Rita Maestre -portavoz- junto con otros ocho miembros de su bancada y con la excepción de la alcaldesa, de viaje por Montreal. Sorprendentemente, la voz de Maestre se quebró: Sánchez Mato, diestro en la oratoria, intervino con menos nerviosismo, asegurando que desea comparecer ante el juez cuanto antes. Pero el cisma ya estaba creado.

«Chapuza»

Antes de que el juez citara a declarar a Sánchez Mato, Mayer y Varela, la semilla de la cizaña ya estaba sembrada. Los dos primeros fueron destituidos de sus puestos en Madrid Destino por actuar a espaldas de la alcaldesa, algo que el propio edil de Economía ha reconocido en público. En el argumentario, eso sí, se justifica que los tres actuaran a su aire: «La presidenta, el vicepresidente primero y la consejera delegada tienen delegados plenos poderes para actuar y poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía. Por eso no existe delito societario».

Un cuadro de la administración y fiel a Ahora Madrid no se explica lo sucedido: «Cualquier funcionario de la Intervención municipal o del órgano que ha adjudicado el contrato habría parado la externalización de los informes», zanja. Según varias partes consultadas, las sociedades mercantiles de titularidad pública se rigen, cuando menos, «parcialmente» por la Ley de Contratos, incluida la obligación de adjudicar con publicidad a partir de 18.000 euros (más IVA).

«El delito de prevaricación creo que es casi imposible de demostrar, porque parece que no hubo enriquecimiento. Pero en cuanto a la malversación, ahora todo depende del juez. Parece una chapuza más que mala fe», opina otro funcionario, esta vez de la administración regional.

Limpieza política

Políticamente, la cosa no se ha quedado en los ceses dentro de Madrid Destino: Carmena -que asumió recientemente la cartera de Cultura, antes en manos de Mayer- accedió a la presidencia de la sociedad municipal, apoyada por personas de su confianza como Jorge García Castaño -responsable del Distrito Centro y muy activo en políticas de movilidad-, el coordinador general Luis Cueto y la vicealcaldesa Marta Higueras.

De estos cuatro, tres -Carmena, Cueto e Higueras- son funcionarios y comparten sensibilidad por los procesos de la función pública. Una vez tomado el control de la empresa pública municipal se produjo una limpieza de jefes intermedios de Madrid Destino, según El Confidencial.

De puertas afuera, los concejales de Ahora Madrid son más disciplinados que cuando toca votar: todos negaban sistemáticamente que hubiera crisis interna. La consigna era ciertamente creíble: «Con la que está cayendo en el PP, esto es una minucia». No lo era: los más fieles a Carmena apuntan ahora directamente a la osadía de los imputados. Sí es cierto que internamente nadie les ha pedido la dimisión ni nada similar. O al menos que haya trascendido.

Sentimientos enfrentados

Cunden dos sentimientos en Ahora Madrid: a un lado, el núcleo duro en torno a la alcaldesa irritado por la actuación unilateral de los dos ediles y la ex directiva; al otro, los que solo ven una injusticia o infortunio en la imputación de Mato y Mayer por -entienden- «actuar de buena fe» denunciando la supuesta corrupción del PP. Muchos de los 19 concejales de Carmena prefieren directamente no inmiscuirse y optan por ponerse de perfil. El PP, que ha presentado la querella y que ha vivido un particular via crucis judicial esta legislatura, exige la cabeza de los imputados sin ambages. Ciudadanos también, pero el PSOE no. No todavía.

Algunas fuentes apuntan al baile de sillas en el equipo de Gobierno. «Creo que Carlos [Sánchez Mato] tiene una amplia mayoría detrás», indica una fuente. «Sus logros como responsable de Economía son muy buenos. Ha estado más con las bases, con la calle, que otros concejales de Podemos, por ejemplo. Y si le cesan, se expandirá la sensación de que ha sido destituido por pasarse de frenada contra la corrupción». El juez tendrá la última palabra.