Si hay algo que le incomoda a Cristóbal Montoro es que le acusen de haber hecho una amnistía fiscal a la medida de sus «amigos». Partiendo de la la base de que «como ministro de Hacienda ya no tengo amigos», tal y como ha asegurado en declaraciones en los pasillos del Congreso, afirma que «hay más ex dirigentes del PSOE que se acogieron a la amnistía, y que son casos que están en los tribunales, que del PP», posiblemente en referencia al ex vicepresidente Rodrigo Rato.

Si hubo más ex cargos populares que esperaron acogerse a la amnistía de 2012, no debieron poder hacerlo, ha narrado el titular de Hacienda para quien el PSOE «miente cuando acusa al PP de que aquí están todos sus amigos». Tampoco ha revelado el ministro a qué ex dirigentes socialistas se refiere. Entre ellos puede aludir al histórico líder del sindicato minero Soma-UGT, José Ángel Fernández Villa, a quien se investiga por aflorar una cuenta corriente en el extranjero por 1,2 millones de euros, producto de una «herencia».

La amnistía fiscal de 2012, que ha tirado abajo el TC aunque sin ningún efecto real, ha sido motivo de debate en la sesión de control al Gobierno. Varios grupos parlamentarios han reclamado su dimisión. En concreto, el socialista Pedro Saura y el podemita Rafael Mayoral han insistido en este punto ante un Montoro que ha venido a decir que cuanto más pidan su destitución más seguirá al frente de sus responsabilidades.

El ministro ha insistido durante la sesión de control que tomó esa decisión porque «vivíamos un momento de asfixia completa de España» que no «no nos gustó nada hacer».