Es el nuevo referente de los ‘duros’ de ETA. El que formalmente la banda expulsó por repudiar el abandono de las armas decidido por la organización terrorista en 2011 y que la izquierda abertzale de Arnaldo Otegi ignora por simbolizar la escisión que fracturó a sus bases. Iñaki Bilbao Goikoetxea (Lezama, Vizcaya, 1956) lleva en prisión desde marzo de 2002 condenado por el asesinato del concejal del PSE Juan Priede. También cumple condenas por amenazar a jueces y magistrados. Hace días que multiplica sus seguidores, que no han dudado en salir a la calle para mostrarle su solidaridad. Bilbao Goikoetxea, alias Txikito, está en huelga de hambre desde el pasado 28 de mayo. Ni come, ni bebe, ni sale al patio del módulo de Puerto III (Cádiz) en el que está encarcelado. A punto de cumplir un mes en huelga, Bilbao va camino de convertirse en un nuevo Iñaki De Juana Chaos, el histórico de ETA que puso en jaque al sistema penitenciario español en 2007 con la huelga de hambre de 115 días que llevó a cabo y que a punto estuvo de acabar con su vida.

Por ahora Txikito suma 28 días sin ingerir alimentos ni líquidos. Arrastra una considerable pérdida de peso, más de 13 kilos según fuentes de la izquierda abertzale. De complexión fuerte, se mantiene a base de agua con azúcar, lo que por el momento le está permitiendo soportar mejor el impacto de la huelga en su salud. No es la primera vez, en 2007 protagonizó una medida de protesta similar por la que a los diez días de huelga de hambre tuvo que ser ingresado en un hospital gaditano.

Acumula 28 días de huelga de hambre “por el socialismo y la independencia de Euskal Herria”. En su entorno aseguran que ha perdido 13 kilos

En esta ocasión, oficialmente las razones de su protesta son la reivindicación de “una Euskal Herria independiente, reunificada, comunista y euskaldun”. Ingresado en un módulo de aislamiento de la prisión, Bilbao no recibe visitas. Cumple condena bajo el régimen de aislamiento, el más duro de cuantos se aplican a un preso. Su situación es similar a la que se aplicó a la abogada de la izquierda abertzale, Arantza Zulueta -en libertad provisional desde febrero de este año- y con la que pese a compartir módulo apenas mantuvo relación en la cárcel.

ATA sale a la calle en su apoyo

Txikito será uno de los grandes protagonistas de la marcha que esta tarde recorrerá las calles de Bilbao. Está convocada por el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión, más conocido como ATA, y se celebra sólo una semana después de que el otro colectivo de presos de ETA, el EPPK se sumará a la celebrada por Sare en San Sebastián.

Ahora, Bilbao se ha convertido en uno de los emblemas que enarbola ATA. Se trata de un colectivo minoritario de presos de ETA y su entorno, crítico con la línea mayoritaria de la izquierda abertzale agrupada bajo el EPPK. Al contrario que estos últimos, ATA no contempla acogerse de modo individualizado a la ley penitenciaria y poder acceder así a los beneficios penitenciarios previstos en ella. Es lo que estos días ultima el EPPK en un debate interno cuyo resultado anunciará en julio.

ATA cuenta con el apoyo de presos como Bilbao, Jon Kepa Preciado, Ion Iurrebaso o Ibai Aginaga, todos ellos partidarios de ir más allá y forzar una amnistía total de los presos. Iurrebaso llegó a calificar de “chivato” a Otegi y de definir como “cipayismo político” el camino emprendido por Sortu.

En los últimos días este sector crítico con la izquierda abertzale tradicional ha salido a la calle en diversas concentraciones de apoyo a Txikito. Bilbao Goikoetxea deberá cumplir un total de 68 años de pena por la suma de cinco condenas. Sin acogerse a beneficios penitenciarios ni demostrar buena conducta, formalmente su cumplimiento de condena no se produciría hasta 2070. La principal, 45 años, la cumple por el asesinato del concejal socialista de Orio, Juan Priede, el 21 de marzo de 2002 en un bar de la localidad. Cuatro días después Bilbao, al que la Guardia Civil venía siguiendo desde hacía semanas, fue detenido junto al resto del comando.

Tras cumplir 17 años de condena, salió de prisión en el 2000 y se reintegró en ETA. Dos años después volvió a la cárcel por asesinar al concejal Juan Priede

No fue la primera ocasión que entró en prisión. La había abandonado poco antes, en 2000, y tras cumplir 17 años entre rejas. Los apenas dos años de libertad de los que disfrutó sólo le sirvieron para constatar que las cosas no habían cambiado y que la realidad vasca era la misma que cuando fue detenido por primera vez en 1983. Así justificó después su reintegración en ETA.

Además de la condena por asesinato, Txikito también paga prisión por sus reiteradas amenazas e insultos a jueces. Sobre él pesa una condena de 14 años por amenazar e insultar de modo grave al juez de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, durante un juicio celebrado en septiembre de 2006. Aquella vista se celebraba por la acusación que sobre Bilbao pesaba por amenazar a otro juez, Baltasar Garzón. Entonces Guevara escuchó sin inmutarse cómo, mientras golpeaba el cristal blindado de la ‘pecera’ desde la que debía declarar, le señalaba simulando una pistola con los dedos de la mano derecha: “Te voy a arrancar la piel a tiras, fascista, te voy a meter siete tiros, ven aquí si tienes huevos”.

“Seguiré en la lucha armada hasta que me maten”

Bilbao estaba siendo juzgado por las amenazas que en marzo de 2003 había proferido contra Garzón en su despacho mientras le tomaba declaración por el asesinato de Priede. Este magistrado escuchó cómo el preso de ETA le amenazaba diciendo que acabaría “como Carrero”. Ni Garzón ni Guevara han sido los únicos destinatarios de sus amenazas. A la jueza Teresa Palacio le insultó llamándola “fascista” y amenazándola, “tienes los días contados”. Su actitud desafiante ha llegado al punto de asegurar que sus amenazas las cumplirá “en el momento que pueda” y que se reafirma en la defensa de la lucha armada como única solución, “seguiré en la lucha armada hasta que me maten”.

La actitud desafiante se ha mantenido incluso en prisión. Durante una videoconferencia celebrada desde la cárcel con el juzgado de instrucción número 4 de Madrid se mostró agresivo con la juez a la que insultó en euskera diciendo que era “el diablo de Euskal Herria y como te pille, te mato…”. A ello suma una reiterada actitud desafiante con los funcionarios que le custodian en prisión, en especial durante las recuentos y revisiones de las celdas, en las que se niega a cumplir el protocolo establecido y ante los cuales mantiene un actitud pasiva.

Txikito ha mantenido la actitud desafiante y amenazante contra los jueces también en prisión

Bilbao, que se ha adherido a la marcha de este sábado, asegura que la huelga que está llevando a cabo tiene una motivación estrictamente política en defensa por la independencia y el socialismo. Las movilizaciones en su apoyo se han sucedido en las últimas semanas. Comenzaron con ataques a las sedes de los partidos políticos, en especial contra el PNV, en los que en diversas pintadas se apoyaba a Txikito y su huelga de hambre. En los últimos días diversas concentraciones han reclamado atención para su protesta que, por el momento, no ha recibido apoyo por parte de la izquierda abertzale ‘tradicional’. El entorno de ATA asegura que se están silenciando de modo deliberado sus reclamaciones y su situación.

El respaldo al etarra sí se ha manifestado en diversas plataformas a través de las redes sociales vinculadas a los sectores más ortodoxos de la izquierda abertzale. Movimientos como Herritarren Batasuna (HB), que apela a la necesidad de recuperar los principios ideológicos que sustentaron la lucha de la izquierda abertzale, ha mostrado su “apoyo y solidaridad” con el “preso político vasco de Lezama que en un ejercicio de absoluta entrega militante está en huelga de hambre”. Por su parte el portavoz del Movimiento Pro Amnistía, Sendoa Jurado apelaba a la necesidad de “recuperar la calle” para hacerse oír y convertir las paredes en “nuestro altavoz”, promoviendo movilizaciones en favor de la amnistía de los presos y el regreso de los ‘deportados y refugiados’.