El grupo confederal Unidos Podemos ha contraprogramado la visita de los Reyes al Congreso de los Diputados este miércoles, y ha organizado un homenaje al «antifranquismo» una hora y media antes de que comience el acto oficial del 40 aniversario de la democracia, que conmemora las primeras elecciones de 1977 y la Constitución de 1978. Al homenaje organizado por el partido de Iglesias acudirán víctimas del franquismo y estará encabezada por el propio Pablo Iglesias.

El grupo confederal tiene previsto participar en ese acto oficial organizado por la Cámara Baja, que da comienzo a las 12 horas, pero se ha mostrado muy crítico con algunos aspectos de esta ceremonia, como el hecho de que uno de los parlamentarios homenajeados  vaya a ser el exministro Rodolfo Martín Villa por sus vínculos con el franquismo. De entrada, ha presentado un escrito a la Mesa del Congreso solicitando que la Cámara excluya a Martín Villa, que no le entregue por tanto la medalla con la que va a condecorar a los diputados elegidos en aquellos comicios y que el Gobierno permita su detención para ser entregado a la Justicia argentina.

«A propósito del 40 aniversario de las primeras elecciones celebradas tras la dictadura, este 28 de junio Unidos Podemos rendirá homenaje al antrifranquismo, el motor que hizo posible la democracia», ha comunicado el partido este martes por la tarde. Al acto acudirá Iglesias, el líder de IU, Alberto Garzón, además del portavoz de En Comú Podem, Xavi Doménech y de En Marea, Antón Gómez-Reina, además de la portavoz parlamentaria del grupo, Irene Montero.

Así, Undidos Podemos «pretende dedicar este aniversario a los luchadores por la democracia en nuestro país: el antifarnquismo en su conjunto», reseña el comunicado distribuido, que hace referencia a tres colectivos de víctimas que estarán presentes en el homenaje. Por una parte acudirán las víctimas de Antonio González Pacheco, «Billy el Niño», al que definen como «uno de los mayores y más siniestros torturadores de la dictadura».

También estarán las víctimas del 3 de marzo de 1976 en Vitoria, cuando la Policía Armada desalojó una iglesia alavesa donde se encontraban 4.000 trabajadores en huelga reunidos en asamblea. La intervención, meses después de la muerte de Franco y en plena Transición, se saldó con cinco muertos y más de un centenar de heridos. «Un brutal episodio de represesión de las clases populares y trabajadores que tuvo lugar con Manuel Fraga Iribarne como ministro de la Gobernación». El homenaje también contará con la presencia de los participantes en la «querella argentina», que «pretende juzgar a los hasta ahora impunes criminales de lesa humanidad de la dictadura franquista».