El Tribunal Supremo advierte de que la grabación que se está llevando de los juicios es “insatisfactoria” y avisa de que puede anular las sentencias que revisa o incluso absolver a los condenados si no se resuelve este problema.

Por su parte, la fiscalía se niega a que desaparezca la transcripción de las declaraciones de los investigados en las instrucciones judiciales como está ocurriendo en la mayoría de los juzgados desde que el Ministerio de Justicia ha impuesto el papel cero en la administración de justicia.

El pleno de la sala segunda del alto tribunal ha acordado por unanimidad cuestionar el “actual sistema de documentación” de los juicios orales por lo que propone que dicho sistema “se complemente por un sistema de estenotipia” para que vuelvan a ser transcritos como ocurría antes de que desapareciera el papel de la administración de justicia.

Los magistrados explican en su acuerdo que han observado “deficiencias en numerosos casos” sobre la documentación que reciben de los órganos inferiores para revisar las sentencias.

Por ello, avisan de que “cuando la documentación sea imprescindible” para resolver el recurso “su ausencia en relación con los aspectos controvertidos, que generen indefensión material, determinará la nulidad del juicio, o, en su caso, la absolución”.

Copias escritas

Por su parte, los fiscales aceptan que las grabaciones de los investigados en los juzgados sean grabadas y sus manifestaciones no sean transcritas. Sin embargo, rechaza que se pueda prohibir dicha transcripción.

Por ello, permite a los fiscales a que soliciten al juzgado, cuando lo estimen necesario para preparar adecuadamente el juicio, una copia escrita de esas grabaciones.