España defiende ante Bruselas la instauración de sanciones individuales contra el régimen bolivariano que hoy ha revelado Mariano Rajoy tras hablar telefónicamente con el ministro de Asuntos Exteriores. En la mañana de este miércoles se celebra una reunión técnica en Bruselas de las representaciones permanentes ante la UE donde nuestro país  lleva la propuesta de sancionar de manera selectiva al presidente venezolano,  Nicolás Maduro, y a sus «afines», explican fuentes gubernamentales. Descartadas por España las sanciones económicas por entender que «pueden contribuir a ahogar aún más al pueblo venezolano», apuestan por la vía que ya se ensayó contra las autoridades políticas rusas tras los acontecimientos de Ucrania.

La propuesta de España sería de aplicación a las fronteras exteriores de todo el territorio Schengen y corresponde a Bruselas establecer el criterio de prohibición, que bien podría ser, ponen a modo de ejemplo, la prohibición de entrada a todos los cargos públicos de los ministerios venezolanos «de director general para arriba», o «a los altos mandos de la revolución bolivariana». El espacio Schegen lo componen los siguientes países, no todos de la Unión Europea: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Suecia y Suiza.

España viene estudiando la adopción de sanciones desde que se propuso la Asamblea Constituyente

La diplomacia española viene estudiando distintas opciones de sanción a raíz de la propuesta de la Asamblea Constituyente de Maduro, que se votó este domingo para sustituir al parlamento democraticamente elegido y que controla la oposición anti-chavista. La escalada posterior, con la nueva detención de Leopoldo López y Antonio Ledezma hace urgente la adopción de medidas excepcionales. Estados Unidos ha comenzado a restringir el acceso de afines al régimen de Maduro y la lista elaborada en este sentido por el Departamento de Estado americano, podría ser vir a modo de guía para la Unión Europea.

Sin embargo no faltan resistencias en la UE hacia la adopción de sanciones contra Venezuela. Las principales vienen de la mano de Grecia, gobernada por la formación de la izquierda radical Siryza, aunque Portugal, con un gobierno de coalición de izquierdas, «arrastra los pies», según los mismos medios.

200.000 españoles en Venezuela

En cambio, Francia es, junto a España, la principal partidaria de las sanciones individuales. Lo habitual es que sea España la que lleve la iniciativa en la UE sobre las cuestiones que afectan a Iberoamérica, habida cuenta los importantes vínculos que mantenemos con el continente. Los 200.000 españoles que viven en Venezuela, la mayoría de origen canario, es la causa «de nuestra cautela» a la hora de abordar las sanciones, apuntan fuentes de Moncloa. Se trata de una colonia bastante fuerte, a la que se suma un tejido empresarial español importante.