Al menos tres personas han muerto al resultar atropelladas este sábado por un coche durante una marcha antifascista en la ciudad de Charlottesville (Virginia), escenario de fuertes tensiones en las últimas horas por una cancelada marcha de supremacistas blancos, según ha confirmado el alcalde de la ciudad, Mike Signer, en su cuenta de Twitter, e informa Sky News.

Además, el centro de emergencias instalado en la zona ya ha tenido que atender a 34 personas por heridas de diversa gravedad. Pasadas las 23 horas de la noche, hora española, la Policía informaba de que el conductor del vehículo ha sido arrestado.

La Casa Blanca condenó, finalmente, las protestas supremacistas blancas que han provocado disturbios en la localidad virginiana de Charlottesville, al este de Estados Unidos.

La Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) había verificado previamente en su cuenta oficial de Twitter, las imágenes del atropello, efectuado según testigos por un turismo plateado que se abrió paso entre los manifestantes a toda velocidad, antes de colisionar contra una camioneta.

Las autoridades de la ciudad de Charlottesville, en Virginia, han declarado el estado de emergencia por los enfrentamientos entre supremacistas blancos y contramanifestantes del movimiento de extrema izquierda “Antifa” en cerca de un parque donde en pocos minutos se celebrará un encuentro de extrema derecha que ha ido precedido de una marcha, en la noche del viernes, de ultranacionalistas al paso de soflamas nazis.

“Esta declaración permite a los funcionarios locales solicitar recursos adicionales de ser necesario para responder a los eventos en curso en la comunidad que actualmente están localizados en el centro de Charlottesville”, según el comunicado oficial aparecido en la página de Facebook de la Policía de la ciudad.

La Policía de la ciudad se ha encargado de trazar un perímetro de seguridad en torno a los congregados, que han empezado a cantar “Jodéos, maricones” y “Combatamos contra la Sharia (ley islámica) ahora”.

Junto a la Policía también protegen a los concentrados varios intengrantes de las autoproclamadas milicias proconfederadas, que han sido respondidos por una cadena humana liderada por el reverendo y activista Cornel West.

Miles de personas

Miles de supremacistas blancos, algunos al ritmo de soflamas nazis, han marchado esta pasada noche con antorchas por las calles de la ciudad de Charlottesville, en Virginia, en el preludio de un encuentro convocado para este sábado con el nombre de Unite the Right y que contará con la presencia de figuras de la nueva extrema derecha norteamericana, como Richard Spencer.

El estado de Virginia, en el que se encuentra la ciudad de poco más de 40.000 habitantes, ya ha declarado el estado de emergencia tras los enfrentamientos que se han desatado durante la noche.

Los asistentes al encuentro quieren expresar su protesta contra la retirada de la estatua del general confederado Robert E. Lee de uno de los parques de la ciudad, escenario el mes pasado de una minoritaria protesta del miembros del Ku Klux Klan.

Durante la marcha de esta pasada noche, algunos de los asistentes han gritado la consigna nazi “Sangre y Tierra”, el lema del antiguo Ministerio de Agricultura del Tercer Reich que exaltaba los valores del campesino alemán frente a su gran enemigo, el “prestamista judío”.

Siguiendo esta línea antisemita y xenófoba, otros de los asistentes han marchado al grito de “los judíos no nos reemplazarán” o “Un pueblo, una nación, terminemos con la inmigración” antes de llegar a la rotonda principal de la universidad de Virginia, rematada por una estatua del ex presidente estadounidense Thomas Jefferson, donde se encontraban concentrados un pequeño grupo de contramanifestantes con la pancarta “Estudiantes de Virginia contra el supremacismo blanco”.

La concentración rodeó a los estudiantes, a los que arrojaron antorchas y propinaron patadas, según ha constatado en un comunicado la presidenta de la Universidad, Teresa Sullivan, quien además ha denunciado que los manifestantes también agredieron a personal de la Universidad.

“Estoy profundamente entristecida y perturbada por el odioso comportamento desplegado esta pasada noche en nuestro recinto por estos manifestantes. Condendo enérgicamente el asalto que han perpetrado, sin mediar provocación alguna, contra miembros de nuestra comunidad que intentaban mantener el orden”, ha lamentado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha condenado la manifestación a través de su perfil oficial de Twitter, en el que ha colgado un mensaje expresando que “todos debemos estar unidos y condenar lo que el odio defiende. No hay lugar para esta clase de violencia en América. ¡Marchemos juntos!”.

Varios heridos

Varias personas han sido atendidas por heridas leves al resultar rociadas con espray de pimienta, de procedencia desconocida, y al menos una persona no identificada ha sido arrestada, de acuerdo con el medio local Daily Progress.

Aunque el encuentro supremacista de este sabado -donde se espera la presencia de entre 2.000 y 6.000 personas- ha recibido el permiso de un tribunal, el alcalde de Charlottesville, Mike Signer, ha recordado que la marcha de este viernes en la universidad había sido prohibida.

“Ha sido un cobarde desfile de odio, fascismo, racismo, racismo e intolerancia”. “Estoy mucho más que asqueado por este despreciable y prohibido despliegue de intimidación en un terreno universitario”, ha hecho saber a través de un post de Facebook.