Dos días después de los violentos acontecimientos del pasado sábado en Charlottesville (estado de Virginia), Donald Trump ha comparecido ante los medios informativos para condenar expresamente la violencia de grupos «supremacistas, neonazis y ku kux Klan», a quienes ha llamado «criminales y matones». El presidente de Estados Unidos ha querido hacer un llamamiento a la unidad «en los términos más fuertes posibles» de los estadounidenses ante el «mal» del racismo, que «no tiene lugar» en su país.

Trump ha decidido aparecer públicamente tras las críticas recibidas en las últimas horas a causa de su gestión de la crisis surgida tras la muerte de tres personas durante la manifestación de grupos supremacistas el pasado sábado, que causó también decenas de heridos tras un atropello masivo. El mismo sábado, Trump se limitó a denunciar lo que definió como una «indignante exhibición de odio, intolerancia y violencia de todos los bandos». . Palabras que generaron una catarata de críticas, tanto desde las filas demócratas como en el seno de su propio partido. Más tarde, la propia Casa Blanca aclaró a través de un comunicado que el presidente «condena todas las formas de violencia, intolerancia y odio», incluidos «los supremacistas blancos, el Ku Klux Klan y todos los grupos extremistas».

El vicepresidente del país, Mike Pence, se mostró más categórico este domingo, durante su viaje oficial a Colombia, al expresar su rechazo a la violencia de los racistas. «No tenemos tolerancia hacia el odio y la violencia de los supremacistas blancos, los neonazis o el KKK», afirmó.

El juez niega la libertad al detenido

Un juez de Charlottesville ha negado este lunes la libertad bajo fianza a James Alex Fields Jr., el autor del atropello masivo llevado a cabo este fin de semana contra las personas que participaban en una manifestación antifascista en esta localidad estadounidense. Fields Jr. ha comparecido ante el juez por primera vez desde que comenzaran los disturbios en Charlottesville. Ha estado representando por el abogado de oficio Charles Webber, que ha pedido la libertad bajo fianza, si bien el propio acusado ha reconocido que, aunque se la concedieran, no podría pagar porque gana 600 euros al mes.

El principal sospechoso, de 20 años de edad, está acusado de homicidio en segundo grado por la muerte de Heather Heyer, de 32 años, y de intentar hacer daño a otras personas. La próxima audiencia judicial se ha fijado para el 25 de agosto. Aunque Fields Jr. no ha acudido personalmente al tribunal de Charlottesville, sino que ha comparecido por videoconferencia desde la cárcel local, en la entrada se ha concentrado un grupo de supremacistas blancos que ha acusado a la prensa de mentir. «La comunidad nacionalista se defiende de los ladrones», ha dicho Matthew Heimbach, amigo del acusado. «Estos radicales de izquierdas son los que vienen a matarnos», ha añadido, en declaraciones recogidas por la cadena estadounidense NBC.

Las palabras de Heimbach han suscitado una rápida respuesta de las personas que observaban la escena. «Nazis» y «asesinos», han gritado, lo que ha obligado a la Policía a rodear al amigo de Fileds Jr. para evitar nuevos enfrentamientos.

Charlottesville se encuentra ahora mismo bajo la resaca de los fuertes enfrentamientos entre grupos supremacistas blancos y neonazis contra integrantes de movimientos de extrema izquierda. Los supremacistas se habían concentrado para protestar contra el derribo de la estatua del general confederado Robert E. Lee y símbolo de la era esclavista del Sur de Estados Unidos, tal y como habían ordenado las autoridades de la ciudad.