El Gobierno ha convocado este jueves al embajador de Corea del Norte en España, Kim Hyok Chol, para comunicarle la decisión de reducir de tres a dos el número del personal diplomático de dicha representación en Madrid, en respuesta al programa nuclear y balístico del régimen de Kim Jong-un.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha reiterado al embajador norcoreano la posición y condena de España ante las sucesivas pruebas nucleares y el lanzamiento de misiles balísticos, principalmente tras el último ensayo, en el que Corea del Norte lanzó un misil que sobrevoló Japón antes de impactar en el Pacífico, a unos 1.200 kilómetros de la costa nipona y deshecho en tres pedazos.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ha detallado que durante la jornada de hoy se ha convocado al embajador del país asiático en España, Kim Hyok Chol, agregando que se le ha reiterado la condena a estas pruebas y se le ha comunicado la decisión sobre la reducción del personal diplomático.

«España ha condenado las sucesivas pruebas nucleares y el lanzamiento de misiles balísticos por la República Popular Democrática de Corea (RPDC), realizados en violación de las resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas», ha recordado.

«Los programas nuclear y balístico de la RPDC socavan el régimen de no proliferación nuclear y generan una grave amenaza para la paz en la región y para la seguridad global», ha dicho, subrayando que «el último comunicado de condena fue emitido el 29 de agosto, tras el lanzamiento de un misil balístico que sobrevoló el territorio de Japón».

‘Desafío continuo’

Así, ha indicado que «las constantes demandas de la comunidad internacional para que la RPDC renuncie a estos programas y emprenda negociaciones que conduzcan a una desnuclearización completa, irreversible y verificable de la península coreana, se enfrentan al desafío continuo de sus autoridades, cuyas acciones suponen un incremento de las tensiones internacionales y un serio riesgo de conflicto».

Corea del Norte ha efectuado en los últimos años numerosas pruebas que se han traducido en un endurecimiento del régimen de sanciones internacionales. Sin embargo, esto no ha servido para disuadir a Kim Jong Un.

Pyongyang llevó a cabo su último lanzamiento el martes, cuando disparó un misil que sobrevoló la isla japonesa de Hokkaido hasta caer en el océano Pacífico, a unos 1.180 kilómetros de suelo nipón. Corea del Norte justifica su escalada nuclear y militar por la necesidad de defenderse de lo que considera movimientos provocadores de Corea del Sur y Estados Unidos. Las dos Coreas siguen técnicamente en guerra porque solamente firmaron un armisticio para cesar indefinidamente las hostilidades después de enfrentarse entre 1950 y 1953.