La campaña ha vuelo a reactivarse. El entorno radical de nuevo ha arremetido contra la Ertzaintza acusándola de ejercer «terrorismo». En varios municipios vascos se han distribuido pegatinas en las que, sin que figure autoría alguna, se acusa a la Policía Autónoma vasca de ejercer terrorismo. Sobre una imagen de varios efectivos antidisturbios se puede leer el lema Typical Basque Terrorist. En la parte superior de la imagen, insertado en el logo de la Ertzaintza, aparece el escudo de España. El citado lema, escrito en inglés como otros muchos mensajes que la izquierda abertzale dirige a los turistas que estos días visitan el País Vasco, también ha sido empleado este verano en varias fiestas populares para desacreditar a la Policía vasca.

Las pegatinas que reproduce El Independiente han aparecido en la localidad de Lekeitio, que estos días celebra sus fiestas y en las que los lemas de apoyo al entorno etarra han sido numerosos, en especial al colectivo de presos, el EPPK. El Ayuntamiento de Lekeitio, gobernado por el PNV, fue condenado por ceder el salón de plenos para celebrar un homenaje al ex preso de ETA Andoni Gabiola el 16 de septiembre de 2016. Durante el acto el etarra ocupó el sillón de alcaldía. La justicia consideró «disconforme a derecho» la utilización de las instalaciones del Consistorio.

Campaña de acoso

No es la primera ocasión en la que desde el entorno radical se acusa a la Ertzaintza de graves delitos. La izquierda abertzale llevó a cabo el pasado mes de febrero una campaña de acoso a la policía vasca con concentraciones a las puertas de sus comisarías en Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Pamplona.

En ellas, Sortu acusó al cuerpo policial de haber ejercido la tortura. El portavoz de la formación abertzale, Arkaitz Rodríguez llegó a reclamar «reconocimiento y reparación» a las víctimas de tortura a manos de la Ertzaintza. La acusación y la campaña provocó un profundo malestar en el Gobierno vasco y en el seno del Cuerpo desde donde se recordó que la Ertzaintza nunca ha sido condenada por tortura y, en cambio, a lo largo de su historia 15 de sus agentes han sido asesinados a manos de la banda terrorista.

Anteriormente, desde algunos sectores de la izquierda abertzale también se llevó a cabo una campaña para evitar que jóvenes vascos concurrieran a las oposiciones convocadas. Para ello se volvía a recurrir a la acusación de cuerpo «torturador».

El último agravio sufrido por la Ertzaintza se produjo el pasado martes. La publicación de una esquela en recuerdo de un etarra muerto durante un tiroteo con la Ertzaintza y en la que se califica su muerte de «asesinato» ha provocado un profundo malestar en el seno del Cuerpo.

En la citada esquela, publicada en la revista Kronika de Hernani, se muestra la imagen del etarra que murió durante el enfrentamiento registrado el 29 de agosto de 1991 en el parque Etxebarria de Bilbao y en el que también falleció, por los disparos de los miembros del comando que se perseguía, el ertzaina Alfonso Mentxaka.

El sindicato mayoritario de la policía vasca, ERNE, ha instado a la Fiscalía a abrir una investigación por un posible delitos de «injurias» al calificar la muerte de Ormazabal de asesinato. Considera que tal calificación supone una posible vulneración de la ley de víctimas al atentar contra la memoria del agente fallecido cuando tan sólo tenía 29 años. La citada publicación cuenta con una subvención pública de 33.000 euros del departamento de Cultura del Gobierno vasco por la difusión del euskera.