La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural reactivarán su «caja de solidaridad» para que los catalanes puedan ayudar a pagar la fianza de cinco millones de euros a una decena de altos cargos del Govern por los gastos de la consulta del 9N, sanción que las entidades han tachado de «gangsteril».

El Tribunal de Cuentas ha citado el próximo 25 de septiembre a una decena de ex altos cargos del Govern, entre ellos el ex presidente catalán Artur Mas, para que abonen una fianza de cinco millones por los gastos de la consulta del 9N.

Tras reunirse en la Generalitat con el presidente catalán, Carles Puigdemont, el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, y el ex presidente de la Generalitat Artur Mas, han comparecido ante los medios tanto el presidente de la ANC, Jordi Sànchez, como el de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart.

Sànchez ha calificado la actuación del Estado de «gangsteril» y de «operación de expolio» para «atemorizar» a los catalanes y al Govern, «saltándose todas las garantías procesales», pero ha subrayado que «el referéndum no tiene precio».

«Si al final la cantidad es ésta absolutamente desorbitada y loca de cinco millones de euros, nadie debe dudar de que la mayoría de demócratas de este país harán frente a esa cantidad», ha afirmado. «No dejaremos sola a ninguna de personas que está siendo directamente amenazada para arruinarles su vida», ha remachado.

Apelan a la solidaridad

Por ello, dado que «la única respuesta posible es la solidaridad», Sànchez ha asegurado que las entidades soberanistas reactivarán su «caja de solidaridad» para intentar recaudar esa cantidad entre los catalanes, convencidos de que «el conjunto de la ciudadanía del país tendrá la capacidad y generosidad de hacer las aportaciones económicas necesarias».

Los dirigentes han explicado que esa caja de solidaridad había recaudado hasta ahora 450.000 euros, con los que «se podían cubrir perfectamente las sanciones del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TJSC), a la espera de lo que diga el Supremo», pero han confiado en que ahora, en este nuevo escenario, se «encontrarán los recursos necesarios» para alcanzar la cifra de cinco millones.

Asimismo, han avanzado que en los próximos días anunciarán una acción más concreta en el marco de la Diada del 11 de Septiembre para que «esos centenares de miles de personas que participarán en la Diada puedan concretar su solidaridad».

Por su parte, Cuixart ha considerado que «ante la nueva amenaza del Estado a todo el pueblo de Cataluña, el mensaje es claro: no dejaremos a nadie por el camino» y que «la democracia en Cataluña no tiene precio» porque «si tocan a una persona, nos tocan a todos».

«El Estado está intentando amenazar y coaccionar al Parlament ante lo que está a punto de aprobar. Estas amenazas deben tener una respuesta serena, pero contundente, del pueblo catalán», ha sentenciado Cuixart.