El diputado de ERC Gabriel Rufián ha vuelto a ser fiel a su estilo provocador en la tribuna del Congreso en su turno de pregunta a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaria. Rufián, que ha preguntado a la número dos del Ejecutivo sobre sus críticas a las votaciones de la semana pasada en el Parlament, iba pertrechado de una impresora doméstica, “republicana”, como garante de la legalidad del proceso del 1-O y hasta se ha permitido el lujo de pedir al Gobierno que “deje de hacer el ridículo”.

“Este es el cuerpo del delito”, ha dicho el diputado de ERC con su impresora en la mano para reclamar del gobierno que no persigan “a impresores y a impresoras. Persigan a los corruptos”. También ha bromeado con que “tengo una papeleta, pero es para consumo propio”, para acabar despidiéndose con un efectista “nos vemos en las urnas”.

La vicepresidenta ha replicado recordando al republicano que “esta democracia que tanto le asfixia le permite sus shows semanales”, mientras que la Cámara autonómica catalana, que preside Carme Focadell, impidió la intervención de la oposición. “El mayor termómetro de la calidad democrática -le ha respondido a Rufián- es el trato que se da al discrepante”.

Esta vez el jefe del Ejecutivo no ha tenido ninguna pregunta parlamentaria sobre el desafío secesionista aunque sí sobre la reforma de la Constitución, que le ha formulado el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Rajoy ha dicho estar dispuesto a abordar la misma una vez pase el conflicto con la Generalitat. Asegura no tener “ningún inconveniente” siempre que se haga “con seriedad y rigor”. Asume que la Carta Magna “no es un texto inmutable, pero todas las constituciones nacen con vocación de permanencia, no hay que construir nada de nueva planta”.

En todo caso, “antes sería conveniente” dar la batalla contra el secesionismo “que va a ganar la democracia, la ley y el sentido común”. Quizá lo más novedoso de lo que ha dicho este miércoles Rajoy ha sido en un corrillo posterior con periodistas cuando ha indicado que aquellos catalanes que sean convocados como miembros de las “mesas” de referéndum del 1-O que no deben acudir porque es una consulta ilegal.