Un juez de lo contencioso ha suspendido el decreto en el que el alcalde de Moià (Barcelona), Dionís Guiteras (ERC), ordenaba a la policía local restituir «de forma inmediata» todo el material de propaganda del 1-O que habían requisado, lo que provocó que la Fiscalía se querellara contra él.

En un auto, el juzgado contencioso número dos de Barcelona ha estimado la medida cautelar urgente que la Abogacía del Estado le había solicitado para que dejara sin efecto el decreto dictado por el alcalde de Moià.

En el decreto, Guiteras advertía al cuerpo policial, que ha ejercido de policía judicial, de que, si «en el plazo de 24 horas» la orden no había sido cumplida, tomaría «las medidas oportunas de acuerdo con la legalidad vigente», después de considerar que la retirada de carteles representa una «obstaculización de las libertades públicas, insubordinación hacia la autoridad del alcalde y desobediencia a las instrucciones legítimas dadas por éste».

El juez de lo contencioso ha acordado suspender el decreto de «inaudita parte» -sin escuchar previamente los argumentos de las partes-, dada la «perentoriedad y brevedad del plazo» que el alcalde daba a la policía local para reponer la propaganda retirada.

El decreto, según el magistrado, «obliga a unos funcionarios a realizar una acción -reponer unos carteles de propaganda de un acto que en la actualidad está suspendido-, con el riesgo de que quienes la lleven a cabo puedan incurrir por esa misma acción en responsabilidades de otro tipo».

En su resolución, que puede ser recurrida, la juez da un plazo de tres días al Ayuntamiento de Moià para que presente las alegaciones que crea procedentes sobre este asunto. Paralelamente, la Fiscalía ha presentado una querella criminal contra el alcalde de Moià por los delitos de desobediencia, amenazas y coacciones.