Era la única propuesta que restaba por conocer. Bildu ha optado por la independencia, el PSE por un modelo federal, el PP vasco por exprimir el Estatuto de Gernika y el PNV anunció el jueves que ahora su modelo de autogobierno para Euskadi pasa por alcanzar un ‘Estado confederal’. Esta mañana Podemos ha presentado el documento con el que debatirá en la Ponencia de Autogobierno del Parlamento de Vitoria y que en lo esencial se asemeja a lo anunciado por el lehendakari el pasado jueves: agotar el Estatuto y avanzar hacia una Euskadi confederal.

Sin embargo, desde podemos se ha afirmado hoy que en su caso «no es una ocurrencia para salir del paso» sino un proyecto detallado y trabajado y con un nivel de concreción alcanzado tras meses trabajando. Elkarrekin Podemos defiende que en Euskadi se deben poner en marcha dos procesos de modo paralelo en el debate territorial abierto. Una fórmula que consideran que podría ser aplicable al conjunto del Estado. El primero de ellos pasaría por promover un nuevo Estatuto vasco que explore «hasta el extremo» el marco legal. En una fase paralela se debería trabajar un «Pacto de Claridad» a imagen del aprobado en Canadá que permita articular «cauces legales, bilaterales y pactados» para el ejercicio del derecho a decidir.

Llaman a trabajar al mismo tiempo un nuevo Estatuto vasco y un «pacto de claridad» que articule «cauces legales» para ejercer el derecho a decidir

Para Podemos Euskadi la sociedad vasca debería avanzar hacia un Estado plurinacional «de cosoberanías», a medio camino entre un modelo confederal y otro federal. Este concepto de cesión de soberanías se debería aplicar a todos los niveles territoriales e institucionales, con el ámbito municipal como punto de partida. Los responsables de la formación han asegurado durante esta mañana en Bilbao que si bien deben dar «la bienvenida» al PNV por decantarse ahora por caminar hacia un formato de «cosobernías», en su caso su proyecto se limita «a una línea de discursos para salir del paso».

Un proyecto «sin fracturas» y con amplias mayoría

En este sentido, el proyecto llama a huir de debates limitados a «independencia sí o no» sino a extender el derecho a decidir a todos los niveles. Consideran necesario que la participación ciudadana, a través de los mecanismos de consulta se pueda ampliar a «aquellos asuntos y cuestiones que afectaban directamente a la ciudadanía». Podemos defiende además que se den pasos «sin fracturas ni conflictos» y alcanzando acuerdos «más importantes que los logrados en 1979». En este punto señala que cualquier paso hacia un nuevo estatus siempre debería contar con mayorías cualificadas, «no basta la mitad más uno».

Al contrario que la propuesta del PNV, en este caso reiteran que la fundamentación del derecho a a decidir un estatus territorial propia no debe radicar en la «idea de los derechos históricos o el hecho nacional o cultural», como reivindica el nacionalismo, «sino en la voluntad de la propia ciudadanía». El modelo canadiense es el referente en el que se basa toda la propuesta y en la vía del pacto de claridad, «que ofrece un sostén política a todos los proyectos políticos democráticos»: «En un Estado democrático deben existir cauces legales para que todos los proyectos políticos puedan llevarse a cabo».

El nuevo marco territorial, basado en derechos ciudadanos y no los «derechos históricos» deberá contar con un amplio apoyo, «no bastaría la mitad más uno»

En el documento se insiste en que en este debate territorial es esencial «no caer en el error de asimilar derecho a a decidir con derecho de secesión». Por ello aseguran que se debe brindar a la ciudadanía a posicionarse «entre múltiples opciones».

Respecto al nuevo Estatuto vasco que previamente se debería acordar, reiteran que debería ser plenamente «constitucional» y legal pero sin renunciar por ello a actualizar o incluir cuestiones esenciales. Entre ellas se señala la de garantizar el «carácter nacional» de Euskadi y la pluralidad identitaria de la sociedad vasca. También defiende que el nuevo estatuto vasco reconozca la «realidad conformada por vínculos sociales, lingüísticos, históricos, económicos y culturales» que conforman «Euskal Herria». El nuevo Estatuto debería contemplar la posibilidad de establecer órganos institucionales entre el País Vasco y Navarra, además de subrayar el valor del euskera y la solidaridad con nuestro entorno. El documento, titulado «Un acuerdo para vivir mejor», reduce el peso administrativo del actual estatuto, «basado en un intercambio de competencias» para reforzar su carácter social y de «pacto» que blinde los derechos de los ciudadanos. La propuesta además de fijar un modelo territorial también incorpora propuestas en otros ámbitos como los derechos sociales, la igualdad entre hombres y mujeres, la gobernanza y la convivencia.