Día tras día se van conociendo más detalles de las actuaciones policiales acometidas para evitar el referéndum ilegal de Cataluña y sus consecuencias. De esta manera, muchas supuestas informaciones que volaron inicialmente en las redes sociales se ven desmentidas. Es el caso de Marta Tordesillas, la mujer que denunció que la Policía le había roto los dedos “uno por uno” en su desalojo de uno de los centros de votación, el instituto Pau Claris del barrio del Exaimple de Barcelona.

“No hacía nada más que defender a la gente mayor porque han pegado a niños y a gente mayor y me han cogido, me han tirado por las escaleras, me han tirado cosas, me han roto los dedos de la mano uno por uno y me han tocado las tetas mientras se reían y me han pegado”, aseguraba en un vídeo que se hizo viral. Posteriormente, los tesitmonios de personas que estaban en la zona la han desmentido con vídeos en los que se le ve agarrada a una barandilla tras la supuesta agresión y con el móvil en la mano supuestamente herida. Es más, esas imágenes muestran que los agentes le sueltan la mano izquierda de la barra de una escalera para desalojarla y que luego es la mano derecha la que aparece vendada.

Finalmente, la propia Tordesillas ha explicado en TV3 que sufre una capsulitis, es decir, una inflamación de la cápsula de Tenon.

Las redes sociales están emitiendo estos días post-referéndum numerosos mensajes para desmentir la “brutalidad policial” denunciada por el Govern de la Generalitat, y que ha provocado el acos a Policía Nacional y Guardia Civil en los alojamientos donde se hospedaban y en algunas casas-cuartel.

Éste es el vídeo con su denuncia que se hizo viral: