El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha proclamado este martes la creación de la república catalana para, acto seguido, «suspender» esta declaración de independencia en favor del un diálogo auspiciado por la Unión Europea. «Asumo la voluntad del pueblo de que Cataluña sea un estado independiente en forma de república», ha proclamado.

El discurso, largo, ha finalizado con una declaración que ha dejado especialmente fríos a los diputados de la CUP (socios parlamentarios de Junst pel Sí), que ni se han levantado ni siquiera han aplaudido el final de la intervención de Carles Puigdemont. Éste ha apelado a una mediación entre Gobierno y Generalitat que dé salida a la crisis abierta, pidiéndole al Ejecutivo de Rajoy que «escuche a los que invocan al diálogo y que renuncie a la represión».

«El momento pide la reducción de la tensión. Es conocido por todos ustedes que desde el día siguiente al referéndum hemos recibido diferentes iniciativas de mediación y negociación a nivel internacional. Algunas son públicas y otras no, pero lo serán. Todas son serias y complicadas de imaginar hace un tiempo. Las llamadas al diálogo y a la no violencia se han escuchado», ha dicho el presidente de la Generalitat.

Gritos de «traidor» al presidente de la Generalitat entre la multitud que se concentraba a las puertas del ‘Parlament’

En una intervención en la que ha apelado en repetidas ocasiones a “desescalar la tensión” en la que vive la sociedad catalana, Puigdemont ha pedido «a los ciudadanos de catalanes que se sigan expresando como hasta ahora, a las empresas que no caigan en la tentación de usar su poder para atemorizar a la población y a los partidos que contribuyan a rebajar la tensión». Sin embargo, durante su discurso entre la multitud concentrada fuera del Parlament se han escuchado gritos de «traidor» hacia el presidente.

«Al Gobierno español le pido que escuche, no ya a nosotros si no quiere, sino a la comunidad internacional y a los millones de ciudadanos que reclaman diálogo. A la Unión Europea le pido que se implique a fondo y abogue por los valores europeos. Hoy la Generalitat cumple con sus obligaciones y realiza un gesto de generosidad», ha continuado.

«No somos unos delincuentes, no somos unos locos, no somos unos golpistas ni unos abducidos», dice Puigdemont

Puigdemont ha llegado a esta conclusión tras un largo discurso en el que ha repasado la historia de Cataluña desde la muerte de Franco, desglosando los presuntos agravios del Estado -Estatut, sanciones por el 9N…- que han llevado la situación al punto actual. El presidente de la Generalitat se ha dirigido también en castellano al resto del Estado, tras acusar a los medios de manipular la información transmitida: «No somos unos delincuentes, no somos unos locos, no somos unos golpistas ni unos abducidos. Somos gente normal que pide poder votar».

La reacción de la oposición

La CUP ha dado por roto hoy su pacto con JxS tras la suspensión de la independencia anunciada por Carles Puigdemont. Una suspensión que la portavoz antisistema, Anna Gabriel, no ha aceptado tras reconocer que su formación ha conocido “minutos antes del pleno” las intenciones del presidente catalán.

“Ante esta gente que ha entendido que la vía es la desobediencia, nosotros no podemos suspender los efectos de nada” ha advertido Gabriel para añadir que “no podemos callar ante los efectos suspensivos de nada”. Gabriel ha desechado la propuesta de mediación y diálogo con el Gobierno, al que ha acusado de «amenazarnos, perseguirnos y desplegar fuerzas policiales y militares» y de «azuzar a la extrema derecha”. Una respuesta que, en la práctica, llevaría a Cataluña a las elecciones autonómicas que han reclamado tanto los socialistas como C’s.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha desestimado la “suspensión de una declaración que no se ha hecho” y ha pedido responsabilidad a Carles Puigdemont para frenar el proceso independentista. “No le puedo pedir responsabilidades a la ANC ni a Òmnium”, ha admitido Iceta, “solo le puedo pedir responsabilidades a usted, le pido la responsabilidad de decir que este Parlament no ha declarado la independencia, que la sindicatura electoral no ha proclamado resultados, y que no estamos aplicando previsiones de la ley del referéndum ni de transitoriedad”.

Iceta ha sido contundente además al señalar, en catalán, inglés, francés y castellano, que “con un 38% de los votos no puede hacer lo que quería hacer, una minoría no se puede imponer a una mayoría”. Por eso el líder socialista se ha sumado a C’s en la petición de unas elecciones autonómicas para que los catalanes puedan votar “con garantías” y confrontando proyectos.

«No aceptaremos la aplicación del 155 y no entendemos que los socialistas no lo digan con la misma claridad», ha señalado por su parte el presidente de CSQP -el grupo de Comunes y Podemos en el Parlament- Lluís Rabell. El dirigente de CSQP ha rechazado que se pueden asumir como válidos los resultados del 1-O, pero ha recogido la oferta de diálogo de Puigdemont y ha recordado que en el resto de España “mucha gente ha abrazado la propuesta de un referéndum pactado”.

Tensión previa

Puigdemont había llegado a la cámara a las 5 de la tarde procedente de la Generalitat. Lo hizo sin responder a las preguntas de los periodistas y manteniendo hasta última hora la incógnita sobre la fórmula que utilizaría para formalizar y aplicar los resultados del referéndum ilegal del pasado 1 de octubre.

La tensión se ha extendido durante toda la tarde, especialmente después de que el presidente solicitase un retraso de una hora en su comparecencia. El aplazamiento se ha debido al rechazo de la CUP al texto inicial propuesto por Junts pel Sí, que no incluía referencia explícita a la declaración de independencia y la daba por hecha en virtud de la aplicación de la Ley del Referéndum.

El pleno se reanudó cerca de las 19.15, tras una reunión entre Junts pel Sí y la CUP y otra del grupo mayoritario en solitario.

Las inmediaciones del edificio del Parlament, situado en el parque de la Ciutadella, han permanecido aisladas y protegidas por los Mossos d’Esquadra durante todo el día. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) había llamado ayer a celebrar una concentración masiva junto al Arco del Triunfo, donde se ha instalado una pantalla gigante para seguir la intervención del presidente de la Generalitat.