El Gobierno ha decidido activar el inédito artículo 155 de la Constitución, por vez primera en democracia, para intentar forzar la vuelta a la legalidad de los responsables de la Generalitat. Así lo ha anunciado el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, quien tras hablar con los líderes de PSOE y Ciudadanos, Pedro Sánchez y Albert Rivera, respectivamente, y reunir a su Consejo de Ministros, ha decidido requerir formalmente al Govern “para que confirme si ha declarado la independencia” al margen de la “confusión” generada sobre la suspensión de sus efectos, tal y como anunció Carles Puigdemont.

En el requerimiento realizado por el gobierno de Rajoy, se incluyen dos peticiones y dos plazos. La primera, que se aclare de forma “clara e inequívoca” si el Parlament declaró la independencia, con plazo de finalización el próximo lunes 16. La segunda, que se restituya la legalidad, plazo que Puigdemont agotaría el jueves 19 de octubre, también a las 10 de la mañana.

En este caso no valdrán subterfugios. Si Puigdemont confía salvar la situación con una respuesta similar a su intervención en el Parlament, esto es, que está suspendidos los efectos de la declaración de independencia Moncloa “la dará por proclamada”, de ahí que exijan una respuesta que no permita más interpretaciones. Si el govern se niega a regresar a la legalidad estatutaria, se reunirá de nuevo el Consejo de Ministros para presentar su propuesta razonada al Senado para la intervención de la Comunidad, acorde con el artículo 155 de la Constitución.

En el requerimiento remitido por burofax a Puigdemont -en cuya respuesta a través de Twitter apunta “Pides diálogo y te responden poniendo el 155 encima de la mesa. Entendido”- se le advierte de que de confirmarse la declaración de independencia, “al margen de que se encuentre o no en vigor”, y en caso de no atenderse dicho requerimiento, “concurrirán las circunstancias para la aplicación del artículo 155 de la Constitución”. Esto significa que el presidente de la Generalitat no podrá ampararse en la suspensión de la misma ni tampoco en el silencio.

El requerimiento es extensivo a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell

Porque en caso de que la respuesta sea afirmativa o no se atienda la petición del Estado se le exigirá tanto a Puigdemont como a su Gobierno que “revoque u ordene la revocación de dicha declaración de independencia  a fin de restaurar el orden constitucional y estatutario ordenando el cese de cuaqluier actuación dirigida a la promoción, avance o culminación del denominado proceso constituyente”. El requerimiento del Ejecutivo alcanza también a la presidenta y a la mesa del Parlamento de Cataluña.

En una breve declaración por la mañana en Moncloa,  Rajoy ha defendido que se necesita arrojar “claridad” ante “la confusión -término que citó en varias ocasiones- generada por los acontecimientos que se vivieron ayer en el Parlamento de Cataluña”, en alusión al martes. Por eso se requiere formalmente a la Generalitat que confirme si ha declarado la independencia “al margen de la deliberada confusión creada sobre su entrada en vigor”.

Ya en su comparecencia parlamentaria, Rajoy ha hecho una primera inrtervención sin hacer alusión ni a los hechos de este martes en el Parlament ni al 155 de la Constitución. Ha sido en el turno de réplicas y contraréplicas cuando ha afirmado que lo acontecido en la Cámara regional “fue algo absolutamente lamentable” y ha defendido que el requerimiento necesita de “una obligada respuesta porque los catalanes tienen derecho a saber” si se ha proclamado la república catalana.

No hay mediación posible entre ley democrática y la desobediencia o la ilegalidad”

Ha asegurado el presidente del Gobierno, por otro lado, ser “un firme partidario del diálogo como forma de resolución de los conflictos”, pero que, en ningún caso pasa por “la imposición unilateral de puntos de vista que saben imposibles”. Y respecto a las ofertas de mediación, a las que reconoce “buena intención”, agradece “su preocupación e interés”, pero “no hay mediación posible entre ley democrática y la desobediencia o la ilegalidad”, ha afirmado desde la tribuna de oradores.

Asimismo admite que el futuro de Cataluña pasa por “cerrar la fractura y restañar las heridas que tantas mentiras y tanta radicalidad han causado en el cuerpo social” y ha apostado por “reencontrar esa Cataluña mestiza” que tanto ha contribuido al bienestar y al progreso de España, apelando a un catalanismo integrador y pactista que ya no existe.

Y si no, basta con ver la respuesta que le ha llegado desde el Govern. Y no puede ser otra que “el discurso publicado del president Carles Puigdemont y la Declaración de Independencia firmada por 72 diputados”. Así lo ha afirmado la consellera de Trabajo de la Generalittat, Dolors Bassa. La republicana ha sido la única voz del Govern que ha respondido directamente al anuncio de requerimiento explicitado tras la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, en una jornada en la que el ejecutivo catalán ha optado por el silencio oficial a la espera de los movimientos del Gobierno.