Estados Unidos ha anunciado públicamente su decisión de retirarse de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y su deseo de establecer una misión permanente como país “observador” ante ese organismo a partir del 31 de diciembre. La portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Heather Nauert, ha detallado en un comunicado que ha informado de la decisión a la directora general de la Unesco, Irina Bokova, en este jueves.

“Esta decisión no se tomó a la ligera, y refleja las preocupaciones de los Estados Unidos con los atrasos crecientes en la UNESCO, la necesidad de una reforma fundamental en la organización y el prejuicio anti Israel continuo en la Unesto”, dijo el departamento de Estado de la Administración Trump, que aclaró que siguen comprometidos “como un estado no miembro observador con el fin de aportar los puntos de vista, las perspectivas y los conocimientos especializados de los Estados Unidos “, según ha informado el departamento de Estado en un comunicado.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, anunció este jueves que Estados Unidos ha decidido retirarse de la organización, después de haber suspendido ya en 2011 el pago de sus contribuciones. Bekova señaló que el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, le ha notificado oficialmente esa decisión, que ella “lamenta profundamente” y considera “una pérdida para el multilateralismo”.

La decisión de la administración Trump podría estar también atada a los intentos del presidente estadounidense de recortar fondos a la agencia, a la que debe unos 500 millones de dólares. La administración Trump no es sin embargo la primera en dar ese paso. La administración Reagan abandonó la organización en la década de 1980, y los Estados Unidos se reincorporaron a ella sólo dos décadas más tarde, bajo la administración de George W. Bush.

En 2011, bajo la administración de Obama, los Estados Unidos cortaron la mayor parte de su financiamiento a la Unesco, esta vez sobre su aceptación de Palestina como un estado miembro. El gobierno de Trump supuestamente quiere salir de la organización por completo, citando una serie de resoluciones recientes que dirigidas a Israel, incluyendo una resolución que declaró la ciudad de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, como Patrimonio de la Humanidad Palestina, y una resolución de octubre de 2016 que criticó agudamente las políticas de Israel en Jerusalén.

Israel también abandona

Horas después del paso dado por la Administración Trump, Israel también ha abandonado la Unesco calificando la organización como “un teatro del absurdo” y afirmando que es antisraelí.

“La Unesco se ha convertido en un teatro del absurdo donde se deforma la historia en lugar de preservarla”, reza el comunicado en el que el país anunciaba su decisión. Según esa nota, el movimiento de ambos territorios ha sido coordinado y los responsables de Exteriores han mantenido un contacto fluido.

La orden final, en cualquier caso, procede del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que fue el que ordenó a su ministro de Exteriores poner en marcha todos los preparativos para abandonar la Unesco.