Sólo es el primer pago: 600 millones de euros. Lo han firmado hoy el gobierno de España y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para financiar las obras del AVE vasco que conectará en alta velocidad las tres capitales vascas con Madrid. Supone más de la mitad de los 1.030 millones de euros que el BEI se comprometió a financiar para llevar a cabo los trabajos del trazado que está previsto poder inaugurar en 2023.

El crédito, concedido a Adif Alta Velocidad, se acordó el pasado 19 de septiembre y ha sido firmado hoy en un acto presidido por el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna. Posteriormente se formalizará un nuevo crédito por un importe de 430 millones de euros para sufragar la última fase de los trabajos. Este crédito se suma a los otros dos concedidos en 2012 y 2013 y que alcanzaron los 1.400 millones de euros.

La financiación recibida hoy permitirá la construcción de 160 kilómetros de trazado entre Bilbao y San Sebastián y su conexión con el ramal procedente de Madrid y que a su vez conectará con la red ferroviaria en la frontera francesa. Este último tramo será de 17 kilómetros para uso mixto, alta velocidad y convencional. Además de un alivio económico, permite dar un nuevo impulso a un proyecto que había permanecido estancado y que el Gobierno vasco situó como una prioridad en los acuerdos que el PNV y el PP firmaron en el pacto presupuestario alcanzado el pasado mes de mayo. En él el Ejecutivo de Rajoy se comprometió con un calendario de actuaciones, su financiación e incluso a cerrar un acuerdo para el soterramiento del tren de alta velocidad a su llegada a las capitales vascas.

Euskadi-Madrid: De 5 a 3,5 horas

El crédito firmado esta mañana en Madrid permitirá financiar las actuaciones correspondientes a la remodelación, adaptación y nuevos accesos para la alta velocidad de las estaciones proyectadas en Vitoria, Bilbao y San Sebastián. Las conexiones proyectadas incluyen un complejo trazado en el que se construirán 80 kilómetros en túnel y otros 25 que discurren en viaducto.

La línea del AVE vasco esta diseñada para una velocidad de 250 kilómetros por hora lo que permitirá reducir la duración del trayecto entre San Sebastián y Bilbao con Madrid de cinco a tres horas y media y que una vez completado el tramo Valladolid-Burgos-Vitoria se reduciría a sólo dos horas y media.

Las previsiones de uso de la denominada ‘Y vasca’ que hace Fomento sitúa en casi 7 millones el número de usuarios de esta línea en su primer año. Respecto al impacto en la economía se cuantifica en 40.000 el número de empleos temporales que generará durante todo su periodo de construcción y en unas 400 en la fase de explotación y mantenimiento.