El lehendakari Iñigo Urkullu, de gira por Quebec hasta el próximo viernes, ha reclamado a la Unión Europea que apruebe su propia “Ley de Claridad” para dar respuesta a situaciones como las que se viven en Cataluña y las que reclama Euskadi en favor de un nuevo encaje en el Estado. Durante su primera intervención en Canadá ha subrayado que el modelo acordado en el año 2000 en Quebec y que regula los procesos de consulta y referéndum en cuestiones territoriales puede ser un ejemplo a seguir para una futura directiva comunitaria “de claridad”. Para Urkullu “más tarde o más temprano” se deberá aprobar.

El lehendakari llama a satisfacer así las demandas de las naciones sin Estado de Europa que deseen ejercer su derecho a la autodeterminación. Durante una conferencia ofrecida en el Centro de Relaciones Internacionales de Montreal, un foro de debate en el que participan agentes políticos, institucionales, empresariales y culturales de Quebec, ha afirmado que el modelo de Canadá y Quebec es “especialmente valioso” por el modo en el que se afrontó la cuestión territorial durante los referendos de 1985 y 1995 y tras los cuales se procedió a la tramitación de la ‘Ley de Claridad’ que en el País Vasco reclaman tanto el PNV como Podemos.

El lehendakari asegura que Europa deberá abordar la cuestión territorial de las naciones sin Estado «más tarde o temprano»

La ‘Ley de Claridad’ quebequense, que Urkullu considera “inspiradora” fija las condiciones en las que el Gobierno de Canadá debería abordar una negociación con cualquiera de los territorios autónomos del país que manifestara de forma clara y con una pregunta igualmente clara –aprobada por el Parlamento canadiense- su deseo de desanexión.

Un independentista ‘realista’

La norma obliga en ese caso al Gobierno a negociar una solución, si bien no fija cuál debe ser el resultado final. La Ley aprobada por el Parlamento federal de Canadá incorporó las directrices marcadas por la Corte Suprema del país para un eventual referéndum tras los dos realizados en Quebec. Por el momento en no existe una demanda mayoritaria para la celebración de una nueva consulta, menos aún después del descenso de apoyos de las formaciones soberanistas en los últimos años. La norma canadiense establece también que el Parlamento tendrá la capacidad de fijar el mínimo de participación necesario para dar por bueno el resultado y por tanto en su caso, si se impone las posiciones favorables a la secesión, abrir el proceso de negociación.

Urkullu se reivindica como independentista en Quebec pero asegura que sus aspiraciones se deben adecuar a «la realidad»

La ‘Ley de Claridad’ ha sido un referente para el lehendakari Urkullu quien siempre ha abogado por el diálogo y el pacto como elementos esenciales. En su intervención el lehendakari también se reivindicó como “independentista” pero reconoció que adecuado a la “realidad” actual. Por ello defendió que los procesos soberanistas o de autogobierno deben abordarse de modo “gradual” y acordado.

Se refirió a la situación en España de la que rechazó medidas como el artículo 155 y reiteró la necesidad de hacer frente aun problema territorial que demanda un reconocimiento de la plurinacionalidad. Reclamó  “diálogo de buena fe, como base de un proceso de negociación con voluntad de acuerdo, que actualmente no existe en el Estado español”.