“Rompe el carné del PSC y seguirás siendo alcalde”. Esta es la condición de Som Voltregà, la marca de ERC en Sant Hipòlit de Voltregà (Barcelona), para frenar la moción de censura que este miércoles debatirá el pleno de esta población de algo menos de 3.500 habitantes. Un ejemplo de la presión que los partidos soberanistas, especialmente Esquerra, está ejerciendo en el ámbito local para excluir a los socialistas de los gobiernos locales. Esta situación está tensionando extraordinariamente la situación en el seno del PSC, donde la dirección sigue firme en defensa de la aplicación del 155, pactada por el Gobierno y el PSOE, aunque destacados alcaldes se hayan pronunciado públicamente en contra de ese acuerdo.

Xavier Vilamala, alcalde socialista de Voltregà, afronta el debate de la moción de censura registrada por SV y el PDCat el pasado 24 de octubre, que previsiblemente lo desbancará de la alcaldía, puesto que ha rechazado romper el carné de militante socialista como le exigían sus socios para frenar la operación. Propagandísticamente, tiene más incidencia la noticia de un alcalde renunciando a su militancia socialista que una moción pactada por ERC y PDCat.

Es el caso de Ignasi Giménez, alcalde de Castellar del Vallès (Barcelona), quien ayer anunció su renuncia a la militancia socialista pero no a la alcaldía. Giménez justificó su decisión en la necesidad de tener “libertad” en un momento de “escalada de tensión” por la polarización de posiciones en la crisis política catalana. “Ahora más que nunca tengo que hacer de alcalde de todos. En libertad y sin condicionantes. En estas circunstancias, no puedo continuar como miembro del PSC”, subrayó en un escrito donde también condenó el encarcelamiento de gran parte del Govern cesado y de los líderes de ANC y Òmnium.

A esta situación se refirió este martes el líder del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, quien lamentó en declaraciones al programa de Antena 3 Espejo Público que el proceso independentista “ha divido Cataluña en dos, la interior y la metropolitana” y agregó que “el clima social que se vive en las comarcas de interior es insostenible. Nuestros alcaldes siguen siendo acosados, y algunos sencillamente no lo pueden soportar”.

El propio pacto de Collboni con Ada Colau en Barcelona está en riesgo por el apoyo socialista a la aplicación del artículo 155. Una ruptura que, de hacerse efectiva, pondrá el gobierno de la Ciudad Condal “bajo control del independentismo”, advierte el dirigente socialista, tras recordar que en el conjunto de España “hay muchísimos pactos de izquierdas, empezando por Madrid, y no he escuchado a ningún dirigente de Podemos que pida romper por la situación en Cataluña”.

El alcalde de Castellar, Ignasi Giménez, es uno de los cuatro firmantes del manifiesto en contra de la aplicación de artículo 155 de la Constitución que lideró la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Núria Parlon, junto a los primeros ediles de Terrassa, Jordi Ballart, y Granollers, Josep Mayoral. Ballart renunció el viernes tanto a la alcaldía como a su militancia socialista, cumpliendo así con la advertencia lanzada a mediados de octubre, cuando aseguró que abandonaría la actividad política si el PSC apoyaba la aplicación del 155.

Parlón ahonda en la fractura

Núria Parlon, por su parte, apoyó ayer noche la aprobación en el Pleno de Santa Coloma de Gramanet -donde gobierna en mayoría- de una moción de rechazo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución que pide “la libertad de los presos políticos catalanes”. La moción fue presentada por los grupos municipales de SOM Gramenet y ICV-EUiA y contó con el apoyo de todos los grupos excepto C’s y PP. La alcaldesa, que aspiró hace un año a liderar el PSC, ya había expresado su oposición a la aplicación del 155, que le llevó a renunciar a su puesto en la Ejecutiva del PSOE.

Las críticas de estos alcaldes a la línea oficial del partido se suman a los pactos rotos en la última semana por el rechazo de ERC y PDCat a seguir gobernando alcaldías con el PSC. El caso más sonado ha sido la alcaldía de Girona, donde la convergente Marta Madrenas gobernaba con los socialistas tras haber sido incapaz de pactar el cartapacio municipal con ERC. Pero las rupturas de pactos se suceden cada día. El último, la alcaldía de Balaguer (Lleida), gobernada hasta ayer por PSC, ERC e independientes.

En los últimos días los republicanos han expulsado al PSC de los gobiernos locales de Arenys de Munt (Barcelona), Manlleu (Girona), Alella (Barcelona) y Corbera (Barcelona). Los socialistas han sido expulsados también del gobierno de los consejos comarcales del Baix Ebre y el Montsià en Tarragona, y el Bages en Barcelona.