“¿En qué se parecen las mujeres a las pelotas de frontón? En que cuanto más fuerte les pegas antes vuelven”; o “¿qué hace una mujer fuera de la cocina? Turismo”. Estos son sólo algunos de los chistes machistas que han “decorado” la ciudad de Zamora esta semana con motivo del día contra la violencia de género. Con ellos, el Ayuntamiento pretendía sensibilizar a la población con la campaña La violencia no es un chiste, pero más que sensibilizar ha despertado innumerables críticas y algunas la tachan de “absolutamente vergonzosa”, en palabras de la activista Yolanda Rodríguez.

Campaña contra la violencia de Género promovida por el Ayuntamiento de Zamora.

Campaña contra la violencia de Género promovida por el Ayuntamiento de Zamora. EFE

“Si lo que pretende es educar a la población, ésta no es una forma de visibilizar el problema sino de difundir chistes machistas”, señala Teresa San Segundo, directora del Centro de Estudios de Género de la UNED. La campaña ha conseguido llamar la atención, pero no de la forma que debería, según San Segundo, ya que “a la persona que lo lee y no le hace gracia no le llega el mensaje y le repugna, y al que le ha hecho gracia se ríe, aunque en pequeño pongas que no es un chiste”, argumenta. Además, el mensaje con la tipografía tan grande y el eslogan de la campaña en pequeño, asegura, puede llevar a confusión.

El Ayuntamiento de Zamora sustituyó este sábado, Día internacional contra la violencia hacia las mujeres, los chistes machistas de su campaña por frases interrogativas contrarias a ellos como parte de la campaña municipal.

Más allá de este caso concreto, las campañas son imprescindibles para combatir la violencia de género. Gracias a ellas, el 97% de las mujeres conoce el teléfono de ayuda a las víctimas por malos tratos, el 016, según la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género, Ángeles Carmona. En 2015 se batió el récord de llamadas a este teléfono, que es gratuito y no queda reflejado en la factura ni deja rastro en los terminales móviles, La cifra total fue de 82.000 llamadas, un 14% más que en 2014.

Algunas de las campañas que mejor han funcionado, explica, son las que, más allá de insistir en la denuncia, animan a las mujeres a “pedir ayuda”. Ese fue el enfoque de la campaña de 2016 del Gobierno. Bajo el lema Hay salida a la violencia de género, los mensajes que transmitían a la víctima eran: “Estamos a tu lado”; “Te mereces ser feliz”; “Cuéntalo”. “Eso ha llamado mucho la atención”, apunta Carmona, porque no se limita a la denuncia, algo que para muchas mujeres supone un paso muy difícil.

Desde sus inicios, los mensajes, en la mayoría de las ocasiones han ido dirigidos a las mujeres: “Denuncia”, “corta a tiempo”. Ahora, según Carmona, el foco no debe estar centrado sólo en ellas. “En España, la violencia de género era un problema urgente y todo el foco se ha puesto en la víctima para recuperarla, que se empodere y se sienta segura”, argumenta la presidenta del Observatorio. El paso siguiente, coinciden ambas profesionales, es enfocar a los distintos colectivos: mujeres, hombres, menores y el conjunto de la sociedad para que aprendan a detectarla.

La última campaña del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad va dirigida a los adolescentes, para que sepan identificar las primeras señales y evitar que se produzcan determinadas conductas. Es precisamente este colectivo uno de los que cada vez preocupan más a los expertos por su percepción de la violencia machista. Según el barómetro de 2017 de ProyectoScopio elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), el 27,4% de los jóvenes de 15 a 29 años considera “normal” la violencia dentro de la pareja. Esto es, uno de cada cuatro.

Muchos de ellos, además, sólo consideran violencia de género la violencia física y “no es sólo física”, apunta Carmona, “también es psicológica y verbal. Y no es sólo en la pareja, es contra las mujeres en general”. Por eso es tan importante educar a la sociedad sobre este asunto. Si bien la mayoría de los jóvenes considera que es un problema “muy grave” dentro de la sociedad, el 21,2% cree que es un tema sobre el que se “exagera mucho”, según el citado estudio. Casi un 7% de los encuestados cree que es “inevitable” y que, aunque esté mal, “siempre ha existido”.

El foco en el maltratador

Al igual que la sociedad ha ido evolucionando el problema también, las campañas también deben hacerlo. En ello coinciden las dos profesionales consultadas, que creen que es hora de poner el foco en el maltratador. “Hay que transmitir que no hay impunidad, que no lo vamos a tolerar. Pero también hay que dirigirse hacia el resto de los hombres. Que no sean cómplices, porque el silencio te hace cómplice”, apunta San Segundo. Lo ideal, a su juicio, es que se difundan campañas paralelas dirigidas a todos los colectivos. “Tenemos una sociedad muy machista y hay que reconducirla”, añade Carmona.

Más allá de las campañas, la presidenta del Observatorio considera que debería cambiar también la forma de informar sobre los casos de violencia. Esto es, no limitarse a contar los asesinatos cuando se producen -ya van 45 mujeres asesinadas en lo que va de año y 8 menores-, sino hacer un seguimiento de la condena del maltratador “para que vean que la Justicia actuará”, apunta, “y mostrar las consecuencias y los efectos devastadores que tiene para las familias de las víctimas”.