Cristales rotos, puertas reventadas, aparatos del gimnasio destrozados en medio del patio, bancos arrancados, mangueras contraincendios por los suelos… El centro penitenciario de Archidona (Málaga) no ha abierto aún sus puertas y el Ministerio del Interior tendrá que dedicar una partida presupuestaria para reparar los graves desperfectos provocados por inmigrantes sin papeles que, a la espera de la expulsión a sus países de origen, fueron recluidos en estas flamantes instalaciones hace casi un mes debido a la saturación que registran los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).

Más de medio millar de migrantes llegó a las costas de la Región de Murcia a bordo de casi medio centenar de pateras durante el tercer fin de semana de noviembre en lo que constituye hasta ahora el “episodio de entrada más importante en la historia del país”. La mayoría son de Argelia, a cuyas autoridades ya le ha pedido el Ministerio del Interior que refuerce los controles fronterizos como consecuencia de la oleada que por cercanía está llegando al Mediterráneo español.

Aunque la ley en España impide el internamiento de los extranjeros en establecimientos penitenciarios durante la tramitación del expediente de expulsión, siete juzgados murcianos accedieron a que el grueso del contingente de inmigrantes -464 de un total de 519, quedando 37 en el centro de menores de Mazarrón y nueve mujeres en hospitales- fuera trasladado a la cárcel de Archidona, donde podrán permanecer un máximo de 60 días. A la espera de que abra sus puertas y empiecen a llegar reclusos, la prisión malagueña está funcionando como un “CIE provisional”.

Los incidentes más importantes hasta ahora se produjeron el pasado miércoles, cuando los internos protagonizaron un motín tras producirse las primeras expulsiones. Conscientes de que serán devueltos a su país y ver así frustradas sus expectativas de alcanzar el sueño europeo después de haber pagado a las mafias que operan en el Mediterráneo importantes cantidades de dinero para embarcarse en una patera, los inmigrantes exteriorizaron su malestar con el destrozo de las instalaciones. Ello obligó a intervenir a los Antidisturbios, como se aprecia en las imágenes que ilustran esta información.

El centro penitenciario Málaga II, ubicado en el término municipal de Archidona, se levanta sobre una parcela de 361.859 metros cuadrados y ha requerido una inversión de 140 millones de euros. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el pasado 18 de marzo la orden por la que se daba por terminada esta prisión, cuya entrada en funcionamiento contribuiría a reducir los niveles de ocupación del resto de cárceles andaluzas. La sociedad estatal Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios adjudicó la construcción de la obra en febrero de 2010 a Vías y Construcciones SA por 89,1 millones de euros.

Cristales rotos, puertas reventadas y aparatos del gimnasio destrozados en medio del patio, entre los destrozos que sufre una prisión que ha costado 140 millones

De los 500 sin papeles que llegaron a Archidona el pasado 20 de noviembre, sólo han partido hasta el momento dos grupos formados por unos 60 personas La Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones (UCER) de la Policía Nacional -dependiente de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras- pretende mover a todos los demás en un solo traslado. Y ello podría tener lugar en las próximas horas, en vísperas de la concentración que los sindicatos mayoritarios de Prisiones -Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), USO, CCOO y UGT- secundarán a las puertas del centro penitenciario malagueño el próximo martes.

De hecho, fuentes consultadas por El Independiente indicaron que este mismo sábado estaba previsto el traslado de internos hasta el puerto de Almería para embarcar en un ferry que les llevaría de vuelta a Argelia. En todo momento son acompañados por un grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP), formado por unos 50 agentes.

Trasmediterránea explota regularmente la línea entre Almería y Orán con el barco Las Palmas de Gran Canaria, con salida los sábados y martes a las 23.59 horas de la capital almeriense y llegada a destino a las ocho de la mañana. La misma compañía también opera la ruta entre Almería y la ciudad argelina de Ghazaouet, en este caso con una frecuencia semanal (lunes).

El Gobierno internó en la cárcel de Archidona (Málaga) a medio millar de sin papeles que llegó a las costas de Murcia en pateras mientras tramita su expulsión del país

Los grupos de la oposición han registrado diversas iniciativas parlamentarios tras consumarse el internamiento de los inmigrantes llegados a las costas murcianas en la prisión malagueña. “Si la cárcel de Archidona lleva cinco años de retraso para abrirse y no lo ha hecho por no estar operativa, ¿por qué ahora sí sirve para recluir a inmigrantes?”, ha preguntado el PSOE, que quiere conocer también cuántos efectivos policiales se han movilizado para este fin y cuál era el nivel de ocupación de los CIE.

“¿Con qué servicios y personal cuenta el centro penitenciario de Archidona a los efectos de operar  como un centro provisional o temporal de internamiento de extranjeros? ¿Cuenta con todos los suministros necesarios para su puesta en funcionamiento a fecha de 21 de noviembre de 2017?”, ha preguntado al Gobierno el grupo de Unidos Podemos en el Congreso.

Las críticas a la medida adoptada por el Gobierno también proceden de los colectivos que trabajan en defensa de los derechos humanos. Así, Andalucía Acoge ha exigido al Ejecutivo “la inmediata puesta en libertad de las personas extranjeras ya que este internamiento no cumple los requisitos que nuestra legislación exige y porque además los centros de internamiento de extranjeros no son los lugares adecuados para personas que acaban de ser víctimas de un naufragio”.

“Calefacción” y agua

Por su parte, el ministro del Interior ha defendido el internamiento temporal de los inmigrantes en las instalaciones malagueñas. Juan Ignacio Zoido ha defendido que, mientras en la crisis migratoria registrada durante la etapa de Rodríguez Zapatero los inmigrantes “durmieron en comisarías”, ahora lo están haciendo “con calefacción” y disponen de agua corriente.

Inicialmente, Interior preveía que el centro penitenciario de Archidona abriera sus puertas en el primer semestre de 2017. En julio, en respuesta a una pregunta escrita del grupo del PSOE en el Congreso, el Ejecutivo retrasó al último trimestre del año el inicio de la actividad, si bien ello estaba condicionado a que se garantizara el suministro y abastecimiento de agua. La entrada en servicio requería la realización de una conducción de abastecimiento de agua desde un depósito municipal hasta el centro penitenciario y la construcción de varios pozos.

La demora en la apertura de esta cárcel no sólo está impidiendo la redistribución de reclusos para reducir el nivel de ocupación que registran otros penales andaluces. También está provocando que unos 240 funcionarios no hayan podido todavía tomar posesión de sus plazas, con la consiguiente incertidumbre.