En espera de conocer los resultados, que se antojan apretados, la investidura del nuevo presidente de la Generalitat de Cataluña, fruto de las elecciones este jueves 21 de diciembre, deberá celebrarse como muy tarde y si se agotan todos los plazos previstos el 6 de febrero. Si no, la comunidad se verá abocada a nuevas elecciones, como ya sucediera en España con la repetición de elecciones generales tras las del 20 de diciembre de 2015.

Las circunstancias excepcionales de estas elecciones, convocadas por primera vez por el Gobierno del Estado en aplicación del artículo 155 de la Constitución tras la declaración unilateral de independencia del Parlament, alteran los procedimientos habituales en estos casos. Teóricamente es el presidente de la Generalitat el encargado de convocar la sesión constitutiva del nuevo Parlament surgido de las urnas, pero al haber sido cesado todo el Govern de Carles Puigdemont, ahora la responsabilidad recae sobre el Ejecutivo central.

La sesión constitutiva del Parlament tiene que tener lugar dentro de los 20 días hábiles posteriores a las elecciones, lo que sitúa como fecha límite el 23 de enero.

Una vez constituido éste, se elige la presidencia de la cámara, así como el resto de miembros de la Mesa, en los diez días hábiles posteriores. Y entonces deberá celebrarse el debate de investidura del nuevo presidente de la Generalitat, por lo que el límite se situará en el 6 de febrero.

Las consultas con los portavoces parlamentarios recaerán sobre la persona que ostente la presidencia del Parlament. Esa tarea debe hacerse en los días previos al 6 de febrero.

Regreso de Puigdemont

De acuerdo con los sondeos, los pactos estarán más que a la orden del día, lo que ha sucedido en las elecciones autonómicas catalanas de los últimos años. De hecho, primero habrá que dilucidar si el bloque independentista consigue la mayoría absoluta o si por el contrario se imponen los partidarios de la Constitución y del artículo 155.

El presidente de la Generalitat cesado y número uno de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, ya ha avanzado su intención de regresar a Cataluña si gana las elecciones y cuenta con apoyo suficiente para ser investido (incluso corriendo el riesgo de ser detenido).  Pero la mayoría de encuestas sitúan por delante de Junts per Catalunya tanto a ERC (cuyo cabeza de lista es el vicepresidente del Govern cesado, Oriol Junqueras, en prisión preventiva en Estremera, Madrid, desde el pasado 2 de noviembre) como Ciudadanos y su líder, Inés Arrimadas.

Nuevas elecciones: mayo o junio

El artículo 67.3 del Estatut prevé que, si transcurridos dos meses desde la primera votación de investidura se sigue sin haber podido elegir al nuevo president, el Parlament queda disuelto «automáticamente».

Quien sea presidente de la Generalitat en funciones -el Gobierno- convocará entonces elecciones «de manera inmediata», para que puedan celebrarse al cabo de 54 días. Llegados a este escenario, las futuras elecciones podrían celebrarse a finales de mayo o principios de junio.