A las puertas del Tribunal Supremo, mientras los ‘Jordis’ y el ex ‘conseller’ de Interior Joaquim Forn renegaban de la vía unilateral, nacía este jueves el nuevo concepto fetiche del independentismo: el «bien superior». Ha sido la idea fuerza del diputado de ERC Joan Tardà en sus multiplicados esfuerzos por atender a los medios que hacían tiempo a la espera de las declaraciones ante el juez Pablo Llarena.

El independentismo tiene en este momento varios frentes abiertos. Por un lado, la situación de los presos encarcelados como responsables de violentar la ley en nombre del desafío independentista y por otro, la formación de gobierno a poco menos de una semana de la sesión de constitución del Parlament. A todas estas, y algunas más cuestiones, trataba de dar respuesta Tardá en su calidad de portavoz omnipresente.

Empezando por la segunda cuestión, la cuestión de la investidura, ésta también fue despachada en nombre del «bien supeiror». Así: «Seguiremos trabajando para que exista un Govern porque hay un bien superior a conseguir que es que exista un Govern y lo habrá. Palabra de ERC», ha señalado. No fue más allá, a pocos días de terminar el plazo -el próximo miércoles se celebrará la constitución del Parlament- y en un clima de profunda división entre los dos grandes partidos independentistas.

Ante la posibilidad de que los letrados de la Cámara catalana emitan próximamente un fallo en contra a una investidura a distancia de Puigdemont –que se trasladó a Bruselas tras la declaración unilateral de independencia–, Tardà ha insistido en que su formación «agudizará todo el ingenio» para cumplir con «la voluntad y el deseo de la ciudadanía catalana», expresado en las urnas del 21 de diciembre. El bloque independentista, que se hizo con la mayoría en dicha convocatoria electoral, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de investir a Puigdemont por la vía telemática, ya que el expresidente sigue en Bruselas y si volviese a España podría ser detenido.

Ante la posibilidad de que los letrados de la Cámara catalana emitan próximamente un fallo en contra a una investidura a distancia de Puigdemont –que se trasladó a Bruselas tras la declaración unilateral de independencia–, Tardà ha insistido en que su formación «agudizará todo el ingenio» para cumplir con «la voluntad y el deseo de la ciudadanía catalana», expresado en las urnas del 21 de diciembre.

El bloque independentista, que se hizo con la mayoría en dicha convocatoria electoral, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de investir a Puigdemont por la vía telemática, ya que el expresidente sigue en Bruselas y si volviese a España podría ser detenido.