La denuncia que la Fiscalía ha presentado en el juzgados contra el presidente del Sevilla FC, José Castro, pone el foco en las disposiciones de efectivo de la caja del club sin justificación del destino y en gastos personales imputados en la cuenta de debe sin relación alguna con el desempeño de su cargo, como viajes privados, compra de jamones, reserva de entradas para conciertos o pago de multas de tráfico. En total, casi 120.000 euros.

Después de cuatro meses de diligencias, el Ministerio Público pide a los juzgados de Sevilla que abra una investigación penal contra Castro -como adelantó El Independiente– tras reunir indicios que podrían constitutivos de un delito de apropiación indebida o administración desleal por la presunta extracción irregular de fondos de la entidad. El fiscal pide también que se aclare si pudo cometer un delito de falsedad en documento mercantil por ordenar la inscripción a su nombre en el libro de acciones nominativas del club de casi una treintena de títulos de dos socios, uno de ellos fallecido 11 años antes.

La actuación penal se produce tras la denuncia presentada a finales del pasado mes de julio por el accionista minoritario Agustín Martínez, que también acusaba a José Castro de la comisión de un posible delito de corrupción entre particulares tras pactar una comisión con la empresa que instaló los videomarcadores del estado Ramón Sánchez-Pizjuán (Airis Technology Solutions SL) a espaldas del consejo de administración y del comité ejecutivo. Esta presunta irregularidad, sin embargo, no es apreciada por el Ministerio Público.

La Fiscalía constata que José Castro devolvió los 325.000 euros que adeudaba al club cuando ya lo investigaba

«Es lo mismo de julio, lo mismo de la junta de accionistas. Hay a quien le interesa que haya ruido; tengo la conciencia tranquila porque no he hecho nada fuera de la ley y esto acabará archivado», ha mantenido Castro este viernes durante la presentación de Arana. A juicio del denunciante, la actuación de la Justicia “suele ser lenta pero poco a poco llega a su destino”. “El tiempo de tener que dar explicaciones ante un juez ha llegado para el señor Castro”, ha dicho a este diario.

Cuando el denunciante puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía el pasado verano, la cuenta de debe que el presidente del Sevilla tiene en el club presentaba un saldo vencido de 325.315,05 euros. Castro liquidó esa deuda mediante la emisión de dos cheques el pasado 15 de septiembre, cuando el Ministerio Público ya le investigaba. Ello podría ser un atenuante de su eventual responsabilidad criminal, pero no una eximente.

La cuenta en cuestión es a la que suelen imputar los consejeros del Sevilla sus gastos relacionados con el club, como desplazamientos con el equipo, reservas de abonos y entradas, y compras en la tienda oficial. Castro, sin embargo, utilizó esta cuenta como una especie de ‘línea de crédito’ a la que cargó numerosos gastos personales entre 2013 y 2017. Esta presunta irregularidad es la que deberá dilucidarse ahora, aun cuando haya reintegrado el dinero.

Una transferencia de 50.000 euros a su empresa particular, entre los gastos sospechosos que ha llevado al Ministerio Público a interponer denuncia

El fiscal llama la atención  sobre diversos cargos llamativos que el presidente del Sevilla ha imputado a esa cuenta y que supuestamente no tendrían relación alguna con el desempeño, como dos viajes a la capital de República Dominicana (Santo Domingo) en marzo y octubre de 2014 por importe total de 38.629,12 euros o una transferencia de 50.000 euros a su empresa: Sólo Alquileres Castro Utrera SL. Este apunte está fechado el 10 de junio de 2015.

El Ministerio Público tampoco pasa por alto extracciones por un importe aproximado de 30.000 euros, “cargos que exceden de lo que podría ser una practica lógica y consentida por gastos de representación atendida a su condición de presidente de la sociedad deportiva”.

No son los únicos gastos imputados al club desde que Castro asumió la presidencia en diciembre de 2013 -después de que José María del Nido se viera obligado a dimitir tras ser condenado a siete años de prisión por el Tribunal Supremo en el caso Minutas– que resultan llamativos y que han motivado la interposición de una denuncia ante los juzgados de Sevilla.

Compra en la tienda Burberry de Londres

Según se detalla en el libro mayor de la sociedad, al que ha tenido acceso El Independiente, el mandamás nervionense cargó diversos gastos de naturaleza personal. Así, el 27 de de noviembre de 2012 imputó a su cuenta en el club una sanción de tráfico de 110 euros; el 5 de julio de 2013 pasó un pasaje de avión de Sevilla a Marrakech y el 1 de noviembre de 2014 imputó la compra de un jamón ya loncheado (400,39 euros).

Constan también los 210,82 euros correspondientes a un curso de recuperación de puntos a nombre de una persona cuya identidad responde a las iniciales A. C.; una compra en una tienda Burberry de Londres el 5 de junio de 2015 (140 euros); las entradas para un concierto el 3 de septiembre de 2015 (180 euros) y un cargo en un servicio de Urgencias el 1 de mayo de 2017 (63,03 euros). A ello se suman numerosos apuntes relacionados con gastos de desplazamientos de su familia a partidos internacionales del Sevilla y abonos temporada a nombre de diversas personas.

Sin protocolo de uso

“Los movimientos de la cuenta del denunciado van mucho más allá de lo permitido en el acuerdo tácito de la existencia de tales cuentas, pensadas quizás para gastos de directivos en desplazamientos del club, compras de material deportivo, regalos en la tienda oficial, ya que existen auténticas disposiciones de dinero ajenas a cualquier actividad relacionada con el club o con gastos de desplazamiento o representación”, detalla la denuncia.

El Ministerio Público ha constatado la inexistencia de acuerdo por parte de los órganos de gobierno de la entidad sobre la “existencia y régimen de funcionamiento de estas cuentas de socios” cuando se produjeron estos gastos. No obstante, el consejo de administración del Sevilla aprobó un protocolo el pasado 11 de septiembre -días antes de que Castro devolviera el dinero- para regular el uso de las mismas a partir de ahora.