El presidente de la Generalitat cesado, Carles Puigdemont, ha advertido este sábado de que “en ningún caso se puede subvertir” el mandato democrático que han dado los ciudadanos en las elecciones del 21 de diciembre con debates reglamentarios y sobre procedimientos parlamentarios.

Lo ha dicho en una intervención por videoconferencia en el Consell Nacional del PDeCAT, en referencia al debate sobre si puede ser investido telemáticamente como presidente de la Generalitat, ya que considera que el mandato del 21-D es que él sea investido. “Los diputados tenemos derechos, se deben respetar, pero sobretodo quien tiene derechos son los ciudadanos. A nosotros nos toca proteger y reivindicar por encima de todo los derechos de los ciudadanos. Que el árbol no nos tape el bosque”, ha defendido.

Tres amenazas

Puigdemont ha asegurado que el PDeCAT se debe a los electores y no al IBEX 35, por lo que cree que debe mantenerse “firme en la exigencia democrática”, y ha alertado de que hay tres amenazas que pueden evitar que se aplique el mandato de las urnas. Una de ellas es, según él, que los partidos independentistas confundan lo que han votado los ciudadanos, pero que “no pasará” si materializan la mayoría parlamentaria independentista que forman JuntsxCat, ERC y la CUP.

Por ello, ha señalado que el pleno de constitución del Parlament del miércoles y el pleno para investir al presidente de la Generalitat se deben abordar como un mismo “paquete” y que deben reflejar la voluntad de los ciudadanos en las urnas. “Si este paquete lo resolvemos tal y como los ciudadanos nos han encargado, habremos conjurado uno de los riesgos”, ha avisado a los partidos soberanistas.

También ha advertido de que Cs, PSC y PP pueden intentar “subvertir un resultado que no admite ningún tipo de discusión”, y ha reclamado a los grupos independentistas que hagan estrategias parlamentarias para evitarlo. Puigdemont ha afirmado que la tercera amenaza es que “el Estado protagonice un fraude democrático” buscando la confrontación y la fractura social en Cataluña.

Por eso, ha llamado a defender las políticas universales que ha hecho el catalanismo en las últimas décadas, como el modelo de escuela catalana, que cree que reflejan el lema ‘Un solo pueblo’ que utiliza el soberanismo, ya que están dirigidas a todos los ciudadanos por igual, y ha expresado su preocupación por que el Estado intente revocarlas: “Si nos rompen estas políticas universales, nos habrán roto el país”.