La caja fuerte continúa ahí. Ya no guarda dinero ni documentos valiosos. En unos días en su interior sólo habrá memoria. El lugar hace tiempo que dejó de ser un banco. Desde el próximo otoño protegerá recuerdos, historias y relatos de lo sucedido en España, y en Euskadi en particular, en el último medio siglo de violencia. El viejo edificio del Banco de España en Vitoria da ya los últimos brochazos de pintura para comenzar a almacenar y documentar la historia de las manifestaciones de terrorismo sufridas en nuestro país y, sobre todo, su impacto en las víctimas y en la sociedad española.

En el sótano del que será el archivo del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo aún permanece en una de sus paredes. Sus códigos secretos, ruletas y puerta blindada son un símbolo del deseo de proteger el relato y la memoria de décadas de sufrimiento con las que se concibe el centro. Ambos se construirán con más de un centenar de testimonios a víctimas de ETA, fundamentalmente, así como de los GAL, el Grapo, el Batallón Vasco Español o el yihadismo. Llamado a ser un lugar de referencia para la divulgación y la investigación del terrorismo en España, también albergará gran parte del que es considerado el mayor archivo de ETA jamás incautado a la banda.

El Centro Memorial de Víctimas contará con una exposición sobre el fenómeno del terrorismo en España “desde la perspectiva de las víctimas”

El inmueble que el pasado jueves visitó el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, destinará dos de sus plantas a una muestra abierta al público en la que se planteará un repaso histórico y “desde la perspectiva de las víctimas” de la historia del terrorismo en nuestro país. Por su impacto social, su número de víctimas y su duración, la violencia de ETA será el eje central de la muestra aunque no la única. En la exposición en la que se trabaja desde hace año y medio también se contemplan referencias históricas y documentales del resto de fenómenos y formas de terrorismo.

“Queremos que todas las víctimas del terrorismo se sientan representadas en este Centro Memorial de Víctimas. Al mismo tiempo debe quedar claro que el terrorismo de ETA es el que más víctimas ha provocado, cerca del 70% de ellas, y el que más tiempo se ha prolongado”, asegura Raúl López, responsable de la exposición. En la muestra no van a faltar referencias al terrorismo de Estado, “pero sin que se transmita la idea de que lo que ocurrió fue una guerra entre dos bandos, no lo fue, no fue una batalla entre dos partes iguales. En un caso hablamos de 850 víctimas y en otros, como los GAL, de 27”, recuerda López.

El ‘zulo’ de Ortega Lara

El Gobierno central es quien dirige este centro, presidido en su patronato por el Rey y del que también forman parte el Gobierno vasco y el Ejecutivo de Navarra. Dirigido por el experto en terrorismo, Florencio Domínguez, el elemento central de la exposición será la reproducción a escala natural del ‘zulo’ en el que permaneció secuestrado el funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara 532 días. Como aquel, se construirá con las mismas dimensiones: 3 metros de largo, por 2,5 de ancho y 1,8 metros de alto. “Será lo más fiel posible, veremos cómo podemos reproducir las condiciones de humedad y suciedad, estamos analizando diferentes alternativas”, asegura López, autor del programa expositivo.

Reprodución de la maqueta que servirá para la recreación del 'zulo' en el que permaneció secuestrado 532 días Ortega Lara.

Reproducción de la maqueta que servirá para la recreación del ‘zulo’ en el que permaneció secuestrado 532 días Ortega Lara. Mikel Segovia

Otro de los objetivos que se podrá ver en la exposición permanente será el monopatín con el que el joven español Ignacio Echevarria -cedido por su familia- intentó salvar a una joven durante el ataque yihadista ocurrido en Londres el pasado mes de junio. A la espera de que se cierren todos los detalles, también se trabaja en el modo en el que poder mostrar uno de los decomisos de armas que llevaban a cabo las Fuerzas de Seguridad del Estado. Tampoco faltará uno de los hitos más importantes en la lucha social contra ETA como fue el secuestro y asesinato del concejal del PP, Miguel Angel Blanco, “que lógicamente se tratará de modo más extenso”.

Contará con una reproducción a escala real del zulo de Ortega Lara, el monopatín de Ignacio Echevarria y cientos de testimonios de víctimas

El espacio expositivo que se abrirá al público comienza por una primera sala dedicada a la historia y a contextualizar temporal y socialmente el inicio de las distintas formas de terrorismo en España. A continuación se ha planteado otra sala dedicada a “los perpetradores”, los terroristas, y su modo de actuar para a continuación abordar la respuesta que se dio “desde los planos sociales, judiciales y policiales” a las distintas manifestaciones de terrorismo. Para el final del recorrido se deja la figura de las víctimas, con un espacio en el que se podrá acceder a numerosos testimonios de personas que lo sufrieron en primera persona. Todo el recorrido está impregnado, recuerda López, “de la mirada de las víctimas”.

Uno de los objetivos que se pretenden es poner al visitante en la tesitura de tener que pronunciarse sobre qué haría ante un fenómeno como éste, “queremos que se pregunté qué habría hecho, quedarse en casa como hizo una parte de la sociedad, indiferente ante lo que ocurría, o salir a la calle. Queremos que se sienta interpelado”.

El archivo más valioso de ETA

Se trata de testimonios que han sido cedidos por diversas asociaciones de víctimas o que están siendo recabados por otros organismos o centros de estudio académico como el Instituto Valentín de Foronda. “En algunos casos se hace con una perspectiva más historiográfica y en otros como el relato de una persona, su vivencia”.

Para conformar el valioso archivo que albergará el Centro Memorial se ha contado con la colaboración de las asociaciones de Víctimas del Terrorismo que han donado parte de sus archivos y material, así como de organizaciones sociales o pacifistas que jugaron un papel determinante en la respuesta social dada a ETA. También se cuenta con aportaciones como las realizadas por el director de cine Iñaki Arteta, quien han realizado varios trabajos y documentales referidos al terrorismo de ETA.

En su sótano se conservará el archivo que la propia ETA elaboró de su historia y le fue incautado; cintas con interrogatorios, manuales internos, armas

Pero sin duda el que es considerado ‘archivo de ETA’ será una de las partes más interesantes para investigadores y visitantes. Por el momento se continúa a la espera de que Francia lo entregue formalmente a España –el acuerdo con Francia lo suscribió en febrero del año pasado Mariano Rajoy en una cumbre bilateral celebrada en Málaga-. Este archivo, elaborado por la propia banda terrorista, fue localizado durante la denominada operación ‘txoriak’ (pájaros) llevada a cabo el 3 de octubre de 2004 y en la que fue detenido en entonces jefe militar de ETA, Mikel Antza.

Sede del antiguo Banco de España de Vitoria que albergará el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo.

Sede del antiguo Banco de España de Vitoria que albergará el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo. Mikel Segovia

El archivo se encontraba oculto en un zulo situado en los bajos de la vivienda. En él ETA había documentado y guardado cuantioso material documental y decenas de cintas con la historia de la banda. Incluía cintas de casette con interrogatorios a secuestrados, reportes de acciones de los terroristas, manuales para el manejo de explosivos o reflexiones de sus dirigentes. Además, el archivo también contenía numerosas armas y munición. Junto a ello, Francia se ha comprometido a entregar a España todo el material incautado a la banda desde 1997. Un archivo que puede ser clave para el esclarecimiento de alguno de los cientos de crímenes que continúan sin esclarecer.

Preservar valores democráticos y éticos

Domínguez recuerda que el Centro nace con la vocación de “preservar y difundir los valores democráticos y éticos que encarnan las víctimas del terrorismo” y para dar forma a una memoria sobre lo sucedido “basada en la verdad histórica” con rigor documental e investigador que evite “reconstrucciones ideológicas”. Precisamente la labor de divulgación será otra de las funciones del Centro que ultima ya una unidad didáctica dirigida a escolares.

El Centro Memoria aspira a dar forma a una memoria “basada en la verdad histórica”, con rigor y sin “reconstrucciones ideológicas”

Mañana lunes hay prevista una reunión en Madrid para ir cerrando el diseño del museo. Sobre la mesa existen tres propuestas que se analizan para cerrar definitivamente el proyecto y tenerlo terminado tras el verano, cuando está prevista la apertura del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

Cuando esté operativo compartirá tarea de recuerdo y divulgación con el otro centro que existe en Euskadi, el Instituto Gogora, impulsado por el Gobierno vasco. También en él se aborda el fenómeno de la violencia, las víctimas y el terrorismo aunque con otra. en él no se limita a las consecuencias del terrorismo sino también de otro tipo de víctimas como las generadas en durante la Guerra Civil y la dictadura posterior. El Instituto Gogora hace años que almacena documentación e impulsa investigaciones, así como que recaba testimonios de víctimas de ETA, el terrorismo de Estado y de represaliados durante la Guerra Civil española