Francia ha dado hoy garantías al colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (COVITE) de que su pretensión de trasladar a presos de ETA a cárceles cercanas a Euskadi se limitará a casos individualizados y a presos sin delitos de sangre a sus espaladas. Además, el Ministerio de Justicia, que esta mañana ha mantenido el primer encuentro con asociaciones de víctimas de ETA con las que se verá en los próximos días, ha añadido que la medida sólo beneficiará a los presos de la banda que tengan cumplidas gran parte de la condena y les resten menos de tres años y que en ningún caso tengan pendientes ninguna reclamación judicial por parte de España. Un cambio que se regirá por el régimen ordinario establecido en la política carcelaria francesa.

A la salida del encuentro con la representante del ministerio, la magistrada Helene Davo, la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez se ha mostrado satisfecha con la explicación dada por el Ministerio de Justicia galo y que ha despejado la profunda “preocupación” con la que acudía a la cita tras las informaciones escuchadas y leídas los últimos días en torno al cambio de política penitenciaria en Francia. Ha destacado que serán casos individuales los que se abordarán después de que el Ejecutivo de Emmanuel Macron rechazara la pretensión inicial del colectivo de ‘artesano de la paz’ que ejerce como mediador de los presos de ETA, de que el traslado se aplicará de modo conjunto sobre todo el colectivo de presos. Una reclamación que han calificado de «impensable».

«Lo que han dicho ‘los de siempre’ son mentiras»

Actualmente 59 militantes de ETA cumplen condena en las cárceles francesas. Los traslados se harían a las prisiones más cercanas al País Vasco, la de Mont de Marsan y Lannemezan. A ellas parece que tampoco podrían acceder las mujeres de ETA que cumplen condena, ya que ninguno de los centros penitenciarios cuenta con módulo de mujeres. Ordoñez ha criticado que en los últimos días se vendiera como un logro del colectivo de presos el cambio de posición del Gobierno francés. Ha asegurado que todo lo afirmado por «los de siempre», en referencia a los mediadores de ETA y el Gobierno vasco, “son mentiras”. En este sentido ha apuntado que no ha existido «ninguna negociación» con los llamados ‘artesanos de la paz’: “Nos lo han dejado claro, nos han convencido. Veníamos muy preocupados por las informaciones mentirosas, manipuladas e interesadas que se han vertido”, ha apuntado. La cita en París para la presidenta de Covite se ha celebrado justo en el día en el que se cumplen 23 años del asesinato a manos de ETA de su hermano, el concejal del PP en San Sebastián, Gregorio Ordóñez.

Covite también ha arremetido contra el Gobierno de España por no pronunciarse en torno a esta cuestión pese a las informaciones incorrectas que se estaban emitiendo. El Ejecutivo galo les ha asegurado que en todo momento España ha estado informada de sus pasos, pese a lo cual, según Covite «es ilógico que una organización de víctimas tenga que desmontar una campaña de mentiras favorables a terroristas presos ante la pasividad del Ejecutivo español».

El jueves será el turno de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, presidida por Mari Mar Blanco la que acudirá hasta el Ministerio de Justicia en París para conocer directamente cuáles son los planes del Ejecutivo galo en torno a los presos de ETA. Para el 1 de febrero próximo está citada la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Tras conocerse las primeras informaciones al respecto, en las que se hablaba de acercamientos en grupos, progresivos y sin limitaciones precisas, ambas organizaciones se mostraron muy críticas con la posibilidad de que se pudiera trasladar a presos de ETA a cárceles cercanas a Euskadi.