La Sala de Acusación del Tribunal de Apelación de Uagadugú (Burkina Faso) celebra este viernes la vista en la que se dilucidará la extradición del ‘prófugo de los ERE’, detenido preventivamente en el país africano el pasado 11 de mayo y cuya entrega reclama la Audiencia Nacional y un juzgado de Sevilla para que responda por las cuentas pendientes.

Según ha podido conocer El Independiente, la Justicia burkinesa vuelve a analizar la posible entrega de Eduardo Pascual de Arxé tras haberlo desestimado el pasado 21 de junio, aunque no parece probable que la decisión se conozca hoy mismo. El motivo alegado entonces es que España no había remitido la solicitud de extradición “con la documentación original por vía diplomática”, como exige la Ley de Extradición de Extranjeros de este país.

Ese error motivó que el antiguo presidente de Eurobank del Mediterráneo -causa en la que no pudo ser juzgado al encontrarse en paradero desconocido- fuera puesto en libertad al día siguiente de su detención, si bien con la obligación de presentarse cada tres días en el citado tribunal a fin de dejar constancia de que continúa en el país y no ha vuelto a fugarse.

Es la segunda vez que un tribunal de Uagadugú analiza la extradición de Eduardo Pascual: en junio la rechazó por un error de España en la tramitación

Según ha confirmado el Gobierno a través del Portal de la Transparencia, la Audiencia Nacional remitió al Ministerio de Justicia la documentación extradicional de Pascual de Arxé el pasado 29 de mayo, siendo enviada ese mismo día al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación para su remisión a las autoridades de Burkina Faso por vía diplomática.

Mediante notas verbales aportadas los días 6 y 10 de julio por la Embajada de España en Mali, con jurisdicción diplomática sobre Burkina Faso, España presentó la documentación original como obliga la ley y dirigió a la Sala de Acusación del Tribunal de Apelación de Ouagadougou una nueva orden de detención, al objeto de que la solicitud de extradición fuera nuevamente atendida. Es lo que se verá este viernes, casi seis meses después.

La extradición en Burkina Faso está regulada mediante una ley promulgada el 10 de marzo de 1927, casi 35 años antes de que esta nación africana consiguiera independizarse de Francia. Dicha norma establece como causa para que pueda atenderse la petición de entrega de un ciudadano que resida en dicho país es que los hechos imputados tengan correspondencia en el código penal burkinés.

El ex presidente de Eurobank, reclamado por la Audiencia Nacional y la juez del ‘caso ERE’, fue detenido en mayo tras casi dos años huido

Como viene informando este periódico, Eduardo Pascual de Arxé estaba instalado al menos desde abril de 2016 en Burkina Faso, donde trabajaba bajo identidad falsa en la producción de cannabis medicinal y a donde llegó tras pasar primero por la cercana Guinea Conakry.

Cuando se escondió en este rincón de África, el comisionista del caso ERE llevaba ya nueve meses sin dar señales de vida. El 31 de marzo de 2015, la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional rechazó devolverle el pasaporte -como el investigado había pedido ante las ofertas de trabajo que decía tener en el extranjero y la necesidad de obtener ingresos- y le impuso la obligación de comparecer una vez a la semana en el cuartel de la Guardia Civil, la comisaría de Policía o el juzgado más próximo a su casa para conjurar el riesgo de fuga ante la inminencia entonces del inicio del juicio por la quiebra de Eurobank y la elevada petición de pena a la que se enfrentaba en esta causa: casi ocho años de prisión por asociación ilícita, insolvencia punible y estafa en grado de tentativa en relación concursal medial con otro de falsedad documental, según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía.

Eduardo Pascual fue llamado como imputado a la causa de los ERE por ser el “jefe” de una de las dos empresas  que se repartían el negocio millonario de la intermediación en las pólizas de prejubilaciones que durante una década sufragó la Junta de Andalucía (Vitalia), por lo que llegó a estar en prisión preventiva durante casi 15 meses en 2014. En concreto, Vitalia recibió sobrecomisiones por un montante de al menos 36,2 millones de euros -según ha puesto de manifiesto la instrucción- y Pascual es uno de los 19 investigados en esta pieza separada del caso, en la que aún no se ha dictado auto de apertura de juicio oral.

Dinero desviado al Caribe

Cuando el 26 de septiembre de 2014 declaró en calidad de imputado ante el juzgado de los ERE, Pascual aseguró que 18 de los 98,5 millones que la Administración andaluza pagó en comisiones a la mutua Fortia Vida -vinculada al holding Vitalia- terminaron invirtiéndose “en dos hoteles en República Dominicana” controlados por “empresarios vinculados con la cúpula del PSOE nacional”. La necesidad de completar la documentación que acreditaría este desvío de fondos públicos fue otro de los motivos que él esgrimía para justificar que le devolvieran el pasaporte.

La causa que investiga el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla no es la única que trata de esclarecer hoy la Justicia. Eduardo Pascual no ha podido ser enjuiciado en el caso Eurobank, ya sentenciado. La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a la pena de dos años y tres meses de prisión por un delito continuado de administración desleal como ex directiva de esta antigua entidad financiera a María Vaqué, a la que la instrucción del caso ERE sitúa en el mismo plano que a Pascual en la cúpula de Vitalia. También fue detenida en marzo de 2013, permaneció casi un año en prisión preventiva y es otra de las investigadas en la pieza de las sobrecomisiones.

El ex banquero catalán es también uno de los principales imputados por la descapitalización presuntamente fraudulenta de Fortia Vida, antigua mutua catalana con la que se suscribieron pólizas de prejubilaciones financiadas por la Junta de Andalucía. Esta causa la investiga el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, uno de los más sobrecargados de trabajo al dirigir también las macrocausas Púnica y Lezo.