JxCat ha optado por seguir avanzando en solitario, mientras sus negociaciones con ERC siguen empantanadas en la definición del candidato, y esta tarde ha registrado una propuesta de modificación de la Ley de la Presidencia de la Generalitat. El partido de Carles Puigdemont lleva días jugando con esa idea, para intentar dar cobertura legal a la investidura a distancia del ex presidente fugado en Bruselas, pero los republicanos han expresado públicamente sus resistencias a esta vía.

JxCat y ERC sí están de acuerdo en la propuesta de una resolución parlamentaria que debería aprobarse antes del pleno de investidura en la que se formalice el rechazo al 155 y la voluntad de “restitución de las instituciones catalanas”. Pero esa resolución, por sí sola, no es suficiente para JxCat, que mantiene su estrategia de presión creciente sobre los republicanos avanzando en iniciativas legislativas que apuntan a la reforma legal pretendida por Puigdemont. Ayer jueves fue la petición al presidente del Parlament, Roger Torrent, para que constituya la Comisión del Reglamento, en la que se tendría que ver esta reforma de ley, y hoy podría haber presentado ya la propuesta de modificación, avanza el rotativo Ara.

La solicitud, según esta información, se habría entrado en el registro por vía de urgencia con la petición a la Mesa de que se tramite por lectura única. De este modo JxCat aprovecha la reforma del reglamento aprobada en la pasada legislatura para aprobar las leyes de ruptura, pese a que tanto el Consell de Garanties catalán como el Tribunal Constitucional ya advirtieron entonces de que esta vía sólo podía servir para casos excepcionales que generaran gran consenso en la cámara, requisitos que la reforma propuesta, para permitir la investidura a distancia, no cumple.

En todo caso, la Mesa del Parlament se encontrará la propuesta sobre la mesa en su próxima reunión, el martes que viene. JxCat y ERC deberían avanzar mucho en su negociaciones durante los próximos días para que los dos miembros de ERC en el gobierno de la cámara se sumen a JxCat e impongan de nuevo el rodillo independentista para admitir a trámite la iniciativa, que muy probablemente contará con la oposición de C’s y PSC.

Los republicanos han dejado claro que están dispuestos a aprobar una moción de desagravio y a ceder la presidencia de la Generalitat a JxCat. Pero no quieren involucrarse en una maniobra que sólo puede concluir con la imputación de los miembros de la nueva Mesa por desobediencia a las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Constitucional.

JxCat sigue sosteniendo en público que su único candidato es Carles Puigdemont -Elsa Artadi lo repitió ayer cuando los medios empezaron a señalarla como sucesora- pero las fuentes próximas al grupo independentista hablan ya de relevos y Plan B. En este contexto, las dos ultimas iniciativas parlamentarias podrían ser meras estrategias para presionar a Esquerra en las negociaciones sobre la investidura y la formación de gobierno.