El presidente del Parlament, Roger Torrent, pedirá medidas cautelares al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) para proteger el derecho de Carles Puigdemont a someterse a una investidura efectiva. Así lo ha anunciado la Cámara, al tiempo que presenta alegaciones a la impugnación de la investidura presentada por el Gobierno ante el Tribunal Constitucional, en las que pide la inadmisión de esa medida por tratarse de una impugnación preventiva.

El presidente de la cámara pedirá al TEDH que «se tutelen los derechos políticos, y en concreto, el derecho a la participación política de Puigdemont» lo que implica su derecho a someterse al debate de investidura, en tanto que diputado electo, y a ser escogido presidente si así lo decide la mayoría. Fuentes del Parlament han añadido que la demanda de mesuras cautelares ante el Tribunal de Estrasburgo «tiene un carácter restrictivo y está reservada a casos muy específicos en los que se puede producir un daño irreparable».

Por ello, en caso de ser estimada, la demanda -que todavía no se ha presentado- se resolvería en 24 horas y «se podría abrir una puerta real y efectiva a la investidura» de Puigdemont. «Es una vía compleja, pero hay que explorarla» señalan estas fuentes y defienden el compromiso de Torrent de «trabajar incansablemente para proteger los derechos políticos de Puigdemont y su derecho a someterse a la investidura efectiva».

Pide apoyo de los diputados

Torrent presentará la demanda ante el Tribunal de Estrasburgo a título personal, pero ya ha pedido a los diputados catalanes que se sumen a la demanda para implicar a la justicia europea en el conflicto abierto con el Gobierno y el Constitucional por la investidura de Puigdemont. El Gobierno impugnó la convocatoria del pleno de investidura con Puigdemont como candidato por entender que éste se haría a distancia, y el Constitucional -que todavía no ha decidido la admisión a trámite del recurso- dictó medidas cautelares para evitar precisamente el uso de medios telemáticos o representación delegada del candidato.

El presidente del Parlament se acogió a las medidas cautelares dictadas por el alto tribunal para posponer sine die el debate de investidura, lo que fue interpretado como una traición de ERC a las aspiraciones de Puigdemont. Desde la suspensión del pleno, el pasado 30 de septiembre, ambos partidos se encuentran bloqueados en la negociación de una investidura que los republicanos exigen que sea efectiva y JxCat pretende que sirva para investir a Puigdemont a distancia.