Vivía repartiendo periódicos por las casas, como un chiquillo con su primer empleo. Compartía piso, “Londres es muy caro”, ha justificado hoy y sin contacto con su familia en Euskadi. Así fueron una parte de sus seis años en la capital británica. Es al menos lo que ha contado esta mañana ante el juez uno de los miembros de ETA más sanguinarios. Aquel hombre que repartía diarios entre 2011 y hasta su entrega el año pasado acumulaba a sus espaladas condenas por un total de 2.895 años de cárcel por ser autor de 23 asesinatos. Antonio Troitiño, ‘Antton’, ha relatado hoy ante el juez cómo fue su huida y por qué se refugió en Londres y sobre todo, que no tuvo contacto alguno con ETA: “No les he dado ni los buenos días. No tengo ni edad, ni tiempo ni la cabeza para eso”, ha afirmado ante su señoría durante la vista celebrada hoy en la Audiencia Nacional.

La Fiscalía reclama contra él 11 años más de cárcel. Troitiño ya cumplió 24 años de prisión. Cuando salió en libertad el 13 de abril de 2011 quien fuera integrante del ‘Comando Madrid’ y autor, entre otros atentados, del crimen de la República Dominicana de Madrid en 1986 que dejó 12 guardias civiles muertos, ha negado que se hubiera reintegrado dentro de ETA tras salir de la cárcel.

Pero el Ministerio Público no cree lo mismo. Considera que existen evidencias suficientes para concluir que poco después de recuperar la libertad el mayor de los dos hermanos Troitiño –nacidos en Tariego de Cerrato (Palencia)– huyó a Londres apoyado por ETA y allí dio sus pasos bajo las órdenes de la organización terrorista. La Fiscalía recuerda que cuando fue detenido encontró en su piso londinense seis DNI falsificados de alta calidad. Según los expertos policiales eran “cuasi perfectos” y similares a los que se entregan a los jefes de ETA, algunos de los cuales habría pasado “todos los controles”.

A ello suma que en la vivienda en la que residía en Londres compartía piso con otro condenado por colaboración con ETA, Iñaki Lerín. Por todo ello el fiscal pide contra Troitoiño 11 años de cárcel por pertenencia a organización terrorista al considerar que en Londres vivió bajo “la disciplina del colectivo de refugiados de ETA” que residen fuera de España y Francia.

A los pocos días de que en abril de 2011 Troitiño abandonara la cárcel, la Fiscalía cuestionó el modo en el que se contabilizó el cumplimiento de su condena, por lo que consideró un error de cómputo. El acusado ha asegurado hoy que cuando fue reclamado de nuevo por la Justicia española consideró que era “una injusticia” su posible vuelta a la cárcel y más aún cuando se le había aplicado la ‘doctrina Parot’, por lo que se le debería haberse adelantado su puesta en libertad. Fue entonces cuando decidió huir.

Troitiño, que sólo ha respondido a preguntas de su defensa, ha señalado que decidió refugiarse en Londres y esperar allí hasta que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se pronunciara sobre la ‘doctrina Parot’. La resolución no llegó hasta octubre de 2013, anulando su aplicación.

Ha recordado que cuando la Audiencia Nacional pidió su reingreso en prisión para terminar de cumplir la condena se encontraba en casa de su hija en Hendaya y “nadie” fue a buscarlo. Ha negado que la decisión de refugiarse en Londres estuviera avalada por ETA. “No yo me puse en contacto con ellos ni ellos se pusieron en contacto conmigo”. “Jamás he tenido contacto desde que he salido”, ha asegurado.

Respecto a los 6 DNI falsificados que se encontraron en su vivienda en Londres ha afirmado que se los entregó un amigo suyo llamado Martín Zabaleta, fallecido hace año y medio. Preguntado por la convivencia en un piso junto al condenado Iñaki Lerín ha apuntado que conoció a su hermano en prisión y que fue la familia de éste quien le puso en contacto para compartir piso en Londres al tratarse de una ciudad “muy cara”.

La entrega de Troitiño por parte de las autoridades británicas se demoró durante años hasta que finalmente el 28 de abril del año pasado se autorizó su extradición. Ahora, la Audiencia Nacional deberá decidir si decreta su nuevo encarcelamiento y si le condena por reintegrarse en la estructura de ETA tal y como reclama la Fiscalía.