El coronel Diego Pérez de los Cobos defendió ante el juez del Supremo que la Policía Nacional y la Guardia Civil usaron el 1-O una fuerza «proporcionada», por regla general la «de los brazos», ante «grupos perfectamente organizados» que formaban «murallas humanas» en los centros de votación.

En su declaración ante el juez Pablo Llarena del pasado 1 de febrero, a cuyo audio ha tenido acceso Efe, De los Cobos afirmó que el día del referéndum ilegal los agentes se encontraron en los colegios a «una masa de ciudadanos ejerciendo mediante la fuerza física, porque estaban entrelazados entre ellos, una labor de impedimento». En algunos casos, además, «había grupos que se dedicaban a hostigar, insultar y en algún caso apedrear y dificultar la labor de la fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado».

«No puedo distinguir entre casos concretos -añadió-, pero en algunos locales había elementos claramente en una actitud mucho más claramente hostil que otros, y otros que no presentaron ninguna actuación de dificultar el movimiento de las fuerzas de seguridad». El coronel encargado de la coordinación policial del 1 de octubre aseguró que, por lo que le informaron, en muchos colegios había unos «grupos con distribución de roles» en los que algunas personas impartían órdenes de qué hacer al resto y la actitud que tenían que tener, y añadió que «entre ellos había algunos especialmente violentos».

‘Había encapuchados’

«Había personas avisando de los movimientos de la policía, había encapuchados. Había colas en sitios que no eran puntos de votación. En numerosos casos, los agentes fueron recibidos con violencia y con fuerza», testificó ante Llarena. Así, agregó que «en algunos casos, cuando se vio que la actuación iba a requerir tal grado de uso de la fuerza que la situación violenta pudiera ser grave, se decidió no intervenir».

En algunos casos, cuando se vio que la actuación iba a requerir tal grado de uso de la fuerza que la situación pudiera ser violenta, se decidió no intervenir’

De los Cobos quiso diferenciar entre los violentos y las personas que únicamente iban a votar, que no tuvieron «ningún problema» con los agentes. Fueron, dijo, las personas que obstaculizaban la actuación policial las que «provocaron la intervención de la fuerza». Durante su comparecencia, que duró más de cuatro horas, se le mostraron vídeos con actuaciones de los agentes en los centros de votación y, ante uno en los que aparecen forcejeos en una escalera, explicó que en él «queda constancia que son actuaciones hechas con la fuerza de los brazos por parte de estos policías».

Y añadió, para concluir su declaración: «Le puedo garantizar que la policía cuenta con medios mucho más contundentes para poder haber llegado a hasta las urnas en mucho menos tiempo y de forma mucho más rápida, con lo cual yo creo que la actuación con carácter general siempre fue proporcionada, precisamente porque se utilizaron con carácter general esos medios».

Respecto a los lesionados por los agentes, indicó que le constaba que hubo «ciudadanos atendidos ese día» y que muchos «fueron como consecuencia de crisis de ansiedad» y algunos «por ver imágenes por televisión», así como que «se ha podido constatar que algunas de las supuestas lesiones que se lanzaron a los cuatro vientos por los medios de comunicación eran falsas; hay de todo». Preguntado por las defensas a este respecto, afirmó: «Usted me habla de mil lesionados, y son mil atendidos, en algunos de esos locales hubo confirmación de individuos que trataron por la fuerza de impedir ese mandato judicial».