Facilitar la convocatoria ilegal del 1 de Octubre. Esa era la misión de los Mossos d’Esquadra según lo declarado este jueves en el Tribunal Supremo por el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, el coordinador de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos designado por el ministerio del Interior para evitar la celebración del referéndum del 1-O.

Fuentes de la acusación y de las defensas han coincidido en señalar que De los Cobos considera seguro que tanto el ex conseller de Interior Joaquim Forn, como el ex mayor de los Mosos, Josep Lluís Trapero, que recibía órdenes del primero, no estaban dispuestos a cumplir la prohibición del referéndum dictada por el Tribunal Constitucional.

“El operativo Mossos era una estafa. Todo iba en contra del cumplimiento de la decisión judicial. Era un plan dirigido a permitir el referéndum más que a cumplir las órdenes judiciales”, ha declarado el alto mando ministerial.

Más allá de eso, el responsable del operativo para evitar el referéndum del 1-O ha ratificado la tesis de la Fiscalía: que existía “un concierto” entre los Mossos d’Esquadra, el Govern de la Generalitat de Cataluña y organizaciones de la sociedad civil, que actuaban “en sintonía” para facilitar la celebración del referéndum ilegal.

La buena sintonía y el contacto directo entre los Mossos y estas organizaciones se manifestó días antes del 1-O, durante los registros del día 20 de septiembre. En esa fecha, según la investigación del juzgado 13 de Barcelona, Trapero se comunicó 47 veces con el dirigente de la ANC, Jordi Sànchez, actualmente en la prisión de Soto del Real.

Cuatro horas de testimonio incriminador contra Trapero y Forn

El coronel Diego Pérez de los Cobos ha comparecido como testigo ante el juez del caso abierto en el Supremo por el “procés” hacia la Declaración Unilateral de Independencia, Pablo Llarena, y ha prestado durante unas cuatro horas un testimonio que todas las partes presentes en su comparecencia han considerado incriminatorio para los citados Trapero y Forn. También ha señalado durante su declaración al ex director político de los Mossos, Pere Soler.

Así lo han explicado varias fuentes, que han recordado cómo De los Cobos tuvo siempre la impresión de que ni Forn ni Trapero tuvieron intención de cumplir el auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que ordenaba la retirada de las urnas y evitar el referéndum.

Así, en una de sus reuniones para coordinar la labor policial con cargos del Govern, entre ellos Forn, celebrada pocos días antes de la celebración, De los Cobos insistió en la importancia de cumplir la ley. Los dirigentes autonómicos defendieron entonces la necesidad de proteger la convivencia ciudadana, arguyendo que disponían no solo de la parte dispositiva del auto judicial, sino de todo el texto.

De los Cobos ha relatado también un encontronazo con el propio Trapero en la mañana de las votaciones, antes de que la siempre débil colaboración saltara por los aires. Trapero, que llegó a presentar una queja en la Fiscalía por la designación de De los Cobos como designador, se enfrentó directamente al alto cargo de Interior: “Usted no me da órdenes, usted coordina”.

En lo relativo al operativo, y según han explicado abogados de las defensas, De los Cobos ha reconocido el uso de pelotas de goma y gases lacrimógenos por parte de las fuerzas de seguridad del Estado, pero no la existencia de 1060 personas heridas, pues ha argüido que ese número corresponde a los atendidos, de los cuales sufrieron daños reales muchos menos.