El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha arremetido este jueves contra el director de la policía catalana, Pere Soler, por su actuación en esta crisis catalana y ha pedido que dimita si no va a estar a la altura. A su juicio, Soler es «un hooligan que odia a los españoles», por lo que no puede ser imparcial en una situación tan grave como la que vive actualmente la comunidad autónoma.

Rivera ha recordado que Soler, que tomó las riendas del cuerpo policial tras la dimisión de Albert Batllé, qué dejó su puesto apenas dos meses y medio antes del referéndum del 1 de octubre, publicó varios mensajes en su cuenta de Twitter con insultos hacia los españoles. «Nos detesta a todos, incluidos a los catalanes que queremos ser españoles. ¿De verdad el jefe de la policía catalana tiene que ser un señor que odia a la mitad de Cataluña?», ha insistido el líder de Ciudadanos.

El problema de la dirección, ha continuado Rivera, no es del cuerpo de los Mossos como tal, sino que se trata de un problema de ideología política, por lo que le ha instado a dimitir si no puede cumplir la ley. «Si usted es director de la policía y no puede cumplir la ley, dimita y ponga a otro que pueda cumplirla». En este sentido, ha criticado la convocatoria de la Junta de Seguridad por parte del president de la Generalitat, Carles Puigdemont,  de forma unilateral después de diez años sin reunirse. «Durante mis ocho años de parlamentario en Cataluña he pedido que se convoque en varias ocasiones» sin resultado.

De la misma forma que el presidente de la formación naranja se expresó el pasado miércoles el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, dirigiéndose al mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero. El secretario general recalcó que la policía y las fuerzas y cuerpos de seguridad están para defender derechos de los ciudadanos e incidió en que la garantía de esos derechos es el cumplimiento de la ley. «Si cualquier cargo policial piensa que no es capaz de hacer que se cumpla su cometido, que es que se cumpla la ley en cualquier lugar de España, lo que tendría que hacer es dimitir e irse a casa», sentenció.

Violencia hacia cargos públicos

Rivera ha cargado duramente contra los independentistas tanto por el «golpe a la democracia» que están dando como por la coacciones y amenazas a los cargos públicos para que permitan poner urnas el próximo domingo. El 1-O, ha señalado, espera altercados y manifestaciones, pero asegura que ya hay violencia: «Para mí las amenazas de muerte a los concejales es violencia, o las amenazas a diputados. No es que vaya a haber violencia sino que ya está habiendo». Este comportamiento, ha insistido, debe ser castigado porque «ha llegado un punto en que los que cumplimos la ley estamos atemorizados y los que se la saltas están envalentonados».

Por este motivo ha rechazado cualquier tipo de diálogo con los independentistas mientras sigan saltándose la Constitución y ha criticado que otros partidos, en referencia al PSOE, se muestren dispuestos a hablar con Puigdemont, que está convencido de que declarará la independencia después del 1-O y que el referéndum «sólo es una excusa» para hacerlo. Para evitarlo ha vuelto a mostrar su apoyo sin condiciones al Gobierno, incluso en la aplicación del artículo 155 si es necesario. «Me da igual qué artículo se utilice para garantizar la seguridad de los catalanes».