El presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, ha defendido su discurso de este viernes ante la cúpula judicial catalana en la que denunció la presencia de presos políticos para evitar normalizar la situación anómala en la que se encuentra la región.

«Presido un Parlament que vive una situación anómala: con diputados en la prisión y en el exilio -que ven privados sus derechos políticos y, en consecuencia, los de centenares de miles de personas que los ha votado”, ha escrito Torrent en su perfil oficial en la red social Facebook.

Por esa razón, el presidente del Parlament considera que tiene «la obligación de garantizar sus derechos y denunciar su violación. Si no lo hiciera, si normalizara esta anomalía, no estaría cumpliendo con las funciones de mi cargo». De este modo, y pese a la controversia generada por su discurso en en la sesión solemne del Col·legi d’Advocats de Barcelona (Icab), Torrent ha asegurado que «nunca voy a dejar de denunciar la situación de los diputados encarcelados y exiliados hasta que estén en casa».

«Nunca voy a dejar de denunciar la situación de los diputados encarcelados y exiliados», ha escrito

Sus palabras provocaron este viernes que varios responsables del poder judicial en Cataluña, entre los que se encontraban el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos, y los fiscales jefes de Cataluña y de Barcelona, Francisco Bañeres y Concha Talón, abandonaran la sala donde tenía lugar el evento.

Ante esto, Torrent afirma que «la libertad de expresión debe ser válida para todos. Y esto incluye, por supuesto, a aquellos que quieren expresar su desacuerdo con mis palabras dejando el acto. Considero el respeto institucional básico, pero la defensa de la libertad de expresión se demuestra, sobre todo, cuando vemos o sentimos cosas que no nos gustan».

Por último, el presidente del Parlamento regional ha señalado que “el sistema judicial catalán y español está lleno de buenos profesionales, que creen en la Justicia, la democracia y el Estado de Derecho. Y precisamente por eso, es importante que los profesionales del mundo jurídico asuman, como me consta que ya hacen, la gravedad del momento en que vivimos”.