El pleno del Parlament ha aprobado este jueves con 68 votos a favor de JxCat, ERC y la CUP la propuesta de resolución que legitima la figura de Carles Puigdemont y reivindica los resultados del referéndum del 1 de octubre. Este es precisamente el texto que ha sido transaccionado por los grupos independentistas poco antes del inicio del pleno, que eludía la declaración unilateral de independencia solicitada por los antisistema, aunque la enmienda de la CUP finalmente ha sido admitida a trámite por la Mesa.

Roger Torrent y los otros tres miembros independentistas de la Mesa han desoído las advertencias de la Fiscalía y los partidos constitucionalistas al rechazar las peticiones de reconsideración de C’s, PSC y PP.

El texto de la CUP no llegará al Pleno, puesto que los anticapitalistas han pactado ya una resolución alternativa con JxCat que reivindica el 1-O y destaca que el 21D ganó una mayoría favorable a los partidos que defienden la independencia de Cataluña, pero no ratifica la república catalana como pretendían los antisistema. Pero su admisión a trámite lo oficializa, y pone a Torrent y los independentistas de la Mesa a las puertas de la Fiscalía.

Una resolución que incluye en su último punto la petición de que «el Parlament y su Presidencia activen los instrumentos para restablecer sus instituciones» y «las leyes y decretos sociales y medioambientales aprobados por la Cámara y suspendidos por el Tribunal Constitucional». Un texto que los letrados han advertido de que podría contravenir los dictámenes del TC, tal como ha recordado el secretario de la Mesa, el socialista David Pérez, antes de su votación.

Además, el portavoz de C’s, Fernando de Páramo, ha advertido ya antes de que concluyera la reunión de la Mesa que, en caso de que se aceptara el texto de la CUP estudiarían medidas legales porque contiene puntos que contravienen claramente tanto los dictámenes del Tribunal Constitucional como lo estipulado en aplicación del 155. Torrent podría afrontar por tanto consecuencias legales por la enmienda admitida, aunque no votada, y por el texto finalmente aprobado por el Pleno.

Ciudadanos contra Torrent

Al inicio del pleno, el portavoz de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, ha acusado a la Mesa del Parlament de incurrir en un delito de prevaricación por no debatir la petición de reconsideración de su grupo de los textos presentados por JxCat y la CUP en los que se legitima el referéndum del 1 de octubre. Un texto que Ciudadanos considera ilegal y que Torrent ha impuesto en el debate sin admitir las quejas de la formación naranja, en una reedición de los plenos de la anterior legislatura. Ante ello, la formación naranja ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Roger Torrent ha rechazado debatir la reconsideración de Ciudadanos porque ya se había iniciado el Pleno, debate que ha derivado en una nueva batalla legal entre el partido naranja y la presidencia del Parlament sobre la legalidad de la admisión a trámite de los textos del bloque independentista. Texto en el que Ciudadanos ve un regreso al discurso independentista que ha originado los procesos penales que se siguen en el Tribunal Supremo contra los líderes independentistas de la pasada legislatura.

C’s ha destacado que los letrados consideran que las enmiendas transaccionales son también objeto de admisión a trámite, más aún cuando se solicita expresamente por varios miembros de l Mesa y añaden «decir que no se ha producido el trámite de admisión sería tanto como decir que no se puede votar esta enmienda y, si se vota, es que se ha producido la admisión a trámite».

El Pleno ha empezado con una hora de retraso por el debate abierto en la Mesa sobre la admisión a trámite del texto propuesto por la CUP en el que se instaba a reafirmar la declaración de independencia del 27 de octubre. Un texto que fue admitido inicialmente en la reunión de ayer, tras lo cual la Fiscalía advirtió a los miembros de la Mesa de que podrían incurrir en consecuencias penales.