El Consejo de Ministros ha acordado hoy la destitución del secretario general de Difusión y Atención Ciudadana de la Generalitat, Antoni Molons. La destitución llega un día después de que Molons fuera detenido ayer por la Guardia Civil en el marco de los registros ordenados por el Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, que instruye la causa sobre la organización del 1-O, para recabar información sobre la financiación de las campañas de promoción del referéndum independentista.

El Gobierno ha argumentado este cese, amparado en la aplicación del artículo 155, en la «pérdida de confianza» en el alto cargo del Departamento de Presidencia de la Generalitat, después de que Molons se viera incorporado en un proceso judicial por su presunta participación en los preparativos del referéndum independentista.

Tras haber sido retenido ayer por la Guardia Civil y puesto en libertad posteriormente, Molons está pendiente de pasar a disposición judicial. El ya ex alto cargo de la Generalitat se negó ayer a declarar ante la Guardia Civil y está pendiente de declarar ante el juez que instruye la causa en Barcelona.

La Guardia Civil realizó ayer registros en el domicilio particular de Molons, en su despacho en el Palau de la Generalitat y en la sede de Òmnium Cultural, buscando indicios de pagos encubiertos de la Generalitat para sufragar, a través de la entidad cultural, los costes de la campaña de promoción del 1-O. Molons fue retenido por la Guardia Civil y puesto en libertad horas después, una vez concluidos los registros, acusado de malversación y desobediencia.

Hombre de confianza de Artur Mas, Molons era el responsable de la gestión de las campañas de publicidad institucionales de la Generalitat, una responsabilidad desde la que ejercía una poderosa influencia en los medios de comunicación catalanes. Su nombramiento, en enero de 2017, buscaba compensar el control sobre los medios públicos y las subvenciones del secretario de Comunicación, Miquel Martí Gamisans, de ERC.