Miembros del Partido Popular vasco se han enfrentado hoy en Durango a simpatizantes radicales que se disponían a homenajear al ex preso de ETA, Zunbeltz Larrea, que hoy ha abandonado la prisión tras cumplir una condena de 15 años por colaboración con ETA. Lo han hecho mostrando imágenes de las nueve víctimas causadas por la banda en esta localidad vizcaína.

De este modo los representantes populares, con su secretaria general, Amaya Fernández, a la cabeza, han repetido el acto de rechazo que ya protagonizaron con motivo del acto de bienvenida dado el pasado 18 de febrero a los dos ex presos de ETA condenados por pasar información para asesinar a Joseba Pagazaurtundua. El recibimiento a Larrea estaba previsto para las 18.30 horas en Durango y dos horas después en Ondarroa (Vizcaya), su localidad natal, donde el propio consistorio, en manos de EH Bildu, han instado a participar a través de las redes sociales y ha denunciado la política de alejamiento.

Entre gritos de apoyo a los presos e insultos como «¡vosotros, fascistas, sois los terroristas!» o «¡fuera de aquí, dejadnos en paz!», la número dos del PP vasco ha denunciado los recibimientos que como el celebrado hoy en Durango se vienen produciendo en los últimos meses en el País Vasco. Fernández ha asegurado que «ha llegado la hora de que esto deje de pasar». Ha asegurado que quien sale de prisión sin arrepentirse no merece homenajes y ha realizado un llamamiento a la sociedad vasca en favor de «un movimiento por la dignidad» para frenar «la dictadura totalitaria» y evitar que desde el entorno de apoyo a ETA se siga «intoxicando a las nuevas generaciones».

La dirigente del PP ha instado al Gobierno vasco a que «se deje de palabras» y actúe para impedir que se pueda «honrar a un criminal». El PP ha recordado que en Durango se asesinó a nueve personas, cuyas imágenes han portado durante su contramanifestación ante quienes preparaban un pasillo de bienvenida a Larrea. En ellas figuraba el rostro de Jesús María Pedrosa, Pedro Ruiz, Epifanio Vidal, Jesús Hernando, José Antonio Merenciano, Sergio Canal, José María Urquizu, Dámaso Sánchez y Pedro Ballesteros. «Todos fueron asesinados en Durango y hoy aquí sólo se va a honrar a un criminal, se va a humillar la memoria de las nueve víctimas», ha asegurado Fernández. Ha afirmado que mientras «nos quede voz» el PP se opondrá a este tipo de homenajes, «los vascos estamos hartos de que los radicales utilicen nuestras calles y nuestros pueblos como coto privado de sinvergüenzas».

Zunbetz Larrea fue detenido el 19 de septiembre de 2004 en la localidad francesa de Montauban junto a otro miembro de ETA, Zigor Orbe. Ambos viajaban en un vehículo robado y tras detectar un control de la gendarmería francesa emprendieron una huida. Tras ser alcanzados, en el momentos de su arresto iban armados e intentaron quemar una agenda con contactos y teléfonos. Ambos declararon ser miembros de ETA. Larrea tenía 20 años cuando fue detenido.