El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha considerado este miércoles que la prisión preventiva para los independentistas procesados es excesiva porque esta medida «tiene que ser un último remedio» y los encausados «no han dado una sola bofetada para defender sus ideales».

«¿Alguien aquí puede suscribir que las manifestaciones del 11 de septiembre eran actos criminales tal y como se está diciendo en algunos documentos?», se ha preguntado en sede parlamentaria, donde ha sostenido que los ilícitos del gobierno catalán, de los que ha afirmado que también alertó, en ningún caso tendrían que «ser confrontados con desproporción penal ni con prisión».

El defensor del pueblo catalán ha acudido este miércoles a la cámara para presentar un informe relativo a lo sucedido durante el referéndum del 1 de octubre, cuando ha asegurado que quedó «desmayado» ante la violencia de los cuerpos policiales.

Investigación del operativo policial

Por este motivo, el síndico ha insistido en reclamar al Gobierno que inicie una investigación independiente sobre el operativo policial, tal y como ha asegurado que se comprometió a hacer ante instancias europeas el Ejecutivo que encabeza Mariano Rajoy.

«¿Quién mandaba a esos cuerpos? ¿Por qué y dónde se tenía que intervenir? ¿Por qué se fue a pueblos de 300 personas con 15 furgonetas de la policía?», ha continuado el Síndic, que ha subrayado que las personas contra quien se dirigió la violencia policial tenían como «única arma una papeleta».

Ribó ha recriminado a las partes implicadas en el conflicto que, a día de hoy, aún no hayan iniciado un diálogo y ha reprochado al Gobierno que no quiera hablar con los independentistas cuando lo hizo incluso con «quienes asesinaban».

«El Síndic reitera la voluntad de que haya ámbitos de diálogo y ofrece todas las modestísimas capacidades de mediación que pueda tener», ha recalcado.

Con todo, ha apuntado que ya hace tiempo que viene advirtiendo en sus informes anuales de la «regresión de derechos» dentro del Estado, un hecho que tiene a su entender uno de sus máximos exponentes en la «ley mordaza».

Piden su dimisión

Cs, el PSC y el PPC han criticado el informe del Síndic de Greuges sobre el 1-O por «sesgado» y por su falta de «imparcialidad y objetividad» al obviar la «vulneración de los derechos» de los diputados contrarios a la independencia, y los populares han ido más allá al pedir que renuncie a su cargo.

El portavoz de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha tachado de «vergonzosos» los diferentes informes «sesgados» que ha elaborado el Síndic de Greuges sobre el proceso soberanista, como el que hoy ha presentado en la Cámara catalana.

«Usted es el Síndic del procés, no es el Síndic del pueblo. (…). Usted es un engranaje más de la maquinaria del procés, usted es un defensor del procés. Si los que no somos separatistas tenemos que esperar a que nos proteja, estamos apañados», ha afirmado el dirigente de la formación naranja.

Carrizosa ha citado múltiples ejemplos de lo que, a su juicio, es una indefensión de los catalanes no independentistas, unos hechos que no aparecen en su informe como el «uso de dinero público para un referéndum ilegal», la «coacción a funcionarios» para que colaborasen en éste o que no denuncie la utilización de datos personales para el 1-O.

Desde el PSC, la diputada Assumpta Escarp ha denunciado que el informe de Ribó «describe y valora» las actuaciones del ministerio fiscal, las detenciones de dirigentes independentistas, la aplicación del 155… sin entrar en las «causas».

Unas causas, ha detallado Escarp, como la ruptura de la legalidad que el Síndic «justifica», la vulneración de derechos de los diputados con la aprobación de las llamadas leyes de la desconexión, el referéndum ilegal del 1 de octubre o la declaración unilateral de independencia, causas que no se mencionan en el informe.

La diputada socialista considera así incompleto este informe y critica que no atienda la vulneración de los derechos de los diputados, aunque ha puesto en valor los reiterados llamamientos al diálogo que se hacen en el mismo.

También muy crítico con el informe del Síndic se ha mostrado el portavoz del PPC en el Parlament, Santi Rodríguez, quien ha reclamado «su renuncia cuanto antes mejor» para recuperar la «credibilidad» de esta institución, ya que a su juicio Ribó no ha actuado con «imparcialidad, objetividad e independencia».

«Usted no es el Síndic de las personas, lo es del universo independentista», porque ha hecho un informe «al servicio del proyecto político del independentismo», ha opinado el diputado popular